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Si te gustan las comedias y tienes ganas de escuchar sobre sexo, Tengamos el sexo en paz es una buena opción. En esta comedia, Sugey Ábrego y Raúl Coronado nos hablan sobre el tema en una especie de conferencia. Debido a este formato, el público puede expresar sus opiniones y participar un poco en este montaje. La conexión entre los intérpretes y el público es fundamental, en este sentido, Hugo Arrevillaga y la pareja de actores parece que logran su cometido.

La obra, creada por Darío Fo, Franca Rame y Jacopo Fo, inicia desde Adán y Eva hasta llegar a nuestros días. Durante poco más de una hora los protagonistas nos hablan sobre varias dudas habituales que surgen cuando de sexo se trata. Además, aborda temas como la falta de educación sexual, el aborto y la impotencia.

Se trata de una propuesta que se sitúa desde el humor, con un tono crítico hacia la sociedad que ve el sexo de una manera conservadora y llena de tabúes. Aquí las partes del cuerpo se llaman por su nombre, lo cual se agradece.

Acá te damos tres razones por las que ver Tengamos el sexo en paz.

1. La química en el escenario. Como ya dije, esta obra requiere de un público receptivo que reaccione a los estímulos, y para ello se requiere que la pareja sobre el escenario encamine esta participación. Esto solo se puede dar con una buena química entre la actriz y el actor que dan vida a los personajes, Sugey y Raúl la tienen. Sus interacciones, además, se sienten naturales y generan esa sensación de complicidad que la obra requiere.

2. Un texto reconocido siempre es una razón para ver una obra. Más si en él participó un premio nobel como Dario Fo, y además, fue censurado en Italia por el gobierno de Silvio Berlusconi en su momento. Es un texto con 30 años de haber sido escrito y en esta versión se adaptó para hacerlo un poco más contemporáneo, con las dificultades que ello implica. Lo importante es que desde una visión lúdica se habla del sexo. Esto se agradece en un mundo en el que en algún momento alguien decidió que algo que todos hacemos y podemos disfrutar fuera un tema serio y solemne. Este montaje, tira por el suelo esa visión y nos habla del sexo desde una óptica divertida.

3. El movimiento sobre el escenario. Evidentemente una obra que habla de la sexualidad requiere un movimiento coordinado sobre el escenario. Arrevillaga pone en manos de Marco Antonio Silva esta tarea. El coordinador de movimiento escénico logra que Raúl Coronado y Sugey Ábrego se muestren confiados y sólidos en sus desplazamientos por el escenario. Esto logra que el montaje tenga una dinámica interesante y bastante fluida.

Ya lo sabes, si disfrutas de estos elementos en una obra, tienes la oportunidad de disfrutar de Tengamos el sexo en paz en el Teatro 11 de julio. Eso sí, no olvides que la obra está recomendada para adultos y adolescentes mayores de 12 años, y hay desnudez breve.

Para más información sobre la obra, horarios, boletos y descuentos, haz clic aquí.

 

Por Óscar Ramírez Maldonado, Fotos: Cartelera de Teatro.

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