Por Roberto Sosa/ Por la punta de la nariz… ganó las elecciones, está a punto tomar posesión como presidente de la República y debe pronunciar un discurso, pero tiene un problema, sin poder evitarlo un inesperado y grotesco tic nervioso amenaza con arruinar el acto solemne de su investidura; el tic lo incita un inevitable picor en la nariz. Para ayudarlo a superar el problema se llama a un siquiatra al despacho presidencial.
“No decir nada es una forma de hablar…” A Pinocho le crecía la nariz cuando decía mentiras, al futuro presidente el picor en su nariz inicia cuando habla en público ¿Será porque no habla con la verdad? El político le pide al médico algo rápido que le calme la comezón; el siquiatra se niega, para él la solución no depende de un fármaco, elige la dialéctica para encontrar las causas y así saber cómo proceder.
Los escritores franceses Matthieu Delaporte y Alexandre de la Patelliere escriben el texto basados en la obra El electo escrita en 2015 por el español Ramón Madaula, dramaturgo y actor de cine, teatro y televisión. La obra es una comedia de humor fino que los autores galos manejan apropiadamente. La tensión dramática es de principio a fin; los personajes razonan y debaten ideas para llegar a una solución.
La dirección es de Benjamín Cann, bajo su conducción el texto transita entre sentido del humor y el absurdo. Su propuesta logra que el espectador relacione al político mentiroso a su contexto; la clase política en este país desde la mirada Cann está reflejada en este personaje. Para el director el siquiatra es como un alter ego que confronta y desdobla la personalidad del protagonista.
Las actuaciones son de Roberto Sosa y Luis Roberto Guzmán; Sosa es el político, camina, habla y se mueve como tal. Casi no hace comedia, en este trabajo y con gran trayectoria como actor, muestra experiencia, capacidad y talento. Guzmán es un gran actor, sin embargo, no tiene el ritmo que el teatro demanda, así inicio la temporada, con el transcurrir de las funciones seguro tomara simetría con el trabajo de Sosa.
Por la punta de la nariz es una farsa con dos personajes, uno recibirá la investidura presidencial, no obstante una comezón insoportable en su nariz lo hace ver ridículo; el otro representa la ciencia médica, hace todo lo posible por salvar de la vergüenza y burla al futuro mandatario. La analogía es que en México los políticos no necesitan tener un tic grotesco para que el pueblo se ría de ellos.
La puesta en escena cuenta con buena producción, el equipo creativo contó con los recursos para crear un buen montaje. El público podrá disfrutar una buena obra por el precio de su boleto.
Con este montaje el productor Morris Gilbert continúa los festejos por sus 50 años en la producción teatral. Diseño de escenografía, Mauricio Parker; iluminación, María Vergara; video, Alan Kerriou; vestuario, Irma Adriana Pérez. Adaptación, Julio Cann. Producción Morris Gilbert y Mejor Teatro.
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Fotos: Cortesía Producción















Muy buena obra! Excelente montaje y diseño de escenografía de Mauricio Parker; para las actuaciones de dos grandes como son Roberto y Luis! claro con la dirección del excelentísimo Benjamín Cann! Super recomendable! felicidades al equipo de Morris Gilbert.