Un montaje que entrelaza tres tiempos en escena, abordando con precisión y sensibilidad la salud mental.
La puesta en escena recurre a convenciones teatrales, convirtiendo los cuentos clásicos en un musical donde los deseos revelan sus consecuencias.
Un montaje que combina proyecciones, actuaciones y música para recrear la fragilidad de una familia atrapada en sus sueños.
Con fuerza visual y corporalidad, el montaje confronta la pasión y la locura, creando imágenes intensas.
La Compañía Nacional de Teatro convierte la cumbia y los bailes en protagonistas, como un gran sonidero que refleja la complejidad social.
La dirección ágil y los cambios de ritmo, actuaciones y espacios hacen que el público sienta las mismas emociones que la protagonista en una historia llena de humor negro y sensibilidad.
Un unipersonal que transforma la voz de la actriz en eco colectivo, con elementos escénicos que cobran significado y revelan la injusticia.

















