El Plan Cóndor es un nombre macabro. Así bautizaron, en 1975, los gobiernos dictatoriales de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay a la operación clandestina destinada a reprimir y ejercer el terror de Estado contra los opositores a sus regímenes. El plan contó con la participación esporádica de países como Colombia, Ecuador y Perú. Durante los 14 años que estuvo activo, según algunos documentos, el plan costó la vida miles de personas. Más de 50 mil personas que fueron asesinadas, otras 30 mil desaparecidas y 400 mil encarceladas.

Conceptos monstruosos, como los vuelos de la muerte – las víctimas eran lanzadas vivas sobre el mar desde aviones – fueron parte de este terror sistemático en contra de personas consideradas como “subversivas” por los gobiernos militares, entre ellas activistas sindicales, estudiantes, creadores artísticos, periodistas, defensores de Derechos Humanos y militantes de izquierda, entre muchos otros.

Este fue un periodo oscuro de América Latina, aquí te platicamos de tres obras que actualmente están en cartelera y dan cuenta de este horror y del exilio al que obligó a miles de personas.

1. Nombres de combate. Este montaje, escrito y dirigido por Martín López Brie, es una pieza de teatro documental que nace a partir de las entrevistas que el autor hizo a su madre, su padre, su tía y su tío, quienes vivieron el golpe militar de marzo de 1976 y tuvieron que huir de Argentina – tres de ellos – para evitar la persecución, y muy seguramente, salvar sus vidas. El título de este montaje alude a los nombres clandestinos que los militantes de izquierda, miembros de organizaciones sindicales y estudiantiles, tenían que adoptar para protegerse, proteger a sus familiares y proteger a los otros: es más difícil, ante la tortura, delatar a alguien cuyo nombre real desconoces.

A través del exilio que viven los personajes – reales – de este montaje, López Brie logra contarnos una historia de resiliencia, lealtad, amor y esperanza, echando mano de distintas técnicas teatrales y recursos multimedia. Después de un par de temporadas, actualmente se presenta en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico. Se trata de una obra que, desde la historia familiar de su creador, lanza luz sobre una terrible realidad que se vivió en el continente. Desde lo particular, nos habla de lo colectivo y nos plantea la reflexión sobre otros muchos millones de personas que en todo el mundo, por diversas razones, se ven obligadas a vivir el exilio. Para más información del montaje haz clic aquí.

2. Anecdotario Baires. Bajo la dirección de Matías Gorlero, con dramaturgia de Conchi León, también nos habla del proceso de exilio y desarraigo de una familia, en este caso también la de su director. El texto nace a partir de las pláticas entre el director y la dramaturga sobre, en palabras del propio Gorlero, “sus demonios”. También como resultado del golpe militar en Argentina en 1976, parte de la familia de Matías Gorlero tuvo que escapar a México mientras otra parte – tía, hermano y abuelos – se quedaron en el país sudamericano.

Este docudrama habla del desarraigo, la pérdida y el dolor por la muerte de un padre, estos son los temas de este montaje con una carga muy personal. Una figura central en esta historia es José Enrique Gorlero, padre de Matías, quien desde el exilio construyó carrera teatral en nuestro país. En esta obra, los recuerdos personales se mezclan con los recuerdos familiares sobre los hechos que en Argentina sucedieron entre 1976 y 1983, y  otros que pasaron en los años posteriores una vez que cayó la dictadura, pomposamente bautizada por los militares como Proceso de Reorganización Nacional. Este montaje recién estrenó y actualmente está en temporada en el Foro Shakespeare, para más información haz clic aquí.

3. Pedro y el capitán… psicología de un torturador. Este montaje, que se presenta en el Aula Magna del Instituto Cultural Helénico, es una adaptación de la obra teatral Pedro y el capitán, escrita por el novelista y poeta uruguayo Mario Benedetti. La obra fue originalmente publicada en 1979. El autor había pensado estructurarla como una novela, que llevaría el título de El cepo, sin embargo decidió convertir el texto en una obra de teatro para solo dos personajes.

Pedro es víctima de desaparición forzada y es llevado a un cuartel militar para ser interrogado y torturado. El Capitán es el otro personaje de este drama, y está inspirado en los torturadores que durante las dictaduras militares se encargaban de interrogar a sus víctimas. La obra denuncia lo sucedido en las dictaduras sudamericanas, pero también habla de temas como la dignidad y la libertad. Si bien la obra nunca señala el lugar exacto donde sucede, la situación que describe y la tortura sucedían en aquel momento, prácticamente por toda América Latina. Uruguay sufrió, como otros países de la región, un dictadura cívico-militar entre junio de 1973 y marzo de 1985. Para más información sobre este montaje, haz clic aquí.

 

Por Óscar Ramírez Maldonado.