En un país donde miles de familias buscan a sus seres queridos desaparecidos, el teatro vuelve a ser un acto de resistencia. Tal es el caso de la obra: Antígona González, texto de Sara Uribe que llega al escenario del Teatro El Milagro, bajo la dirección de Sandra Félix y con la actuación de Marina de Tavira, para recordarnos que nombrar también es una forma de justicia.
Inspirada en la figura mítica de Antígona, aquella mujer que desobedece la ley para darle sepultura a su hermano, esta versión traslada el mito griego al presente mexicano. Aquí, Antígona González no busca un cuerpo sagrado, sino los rastros de una vida desaparecida. Su voz, multiplicada por miles de mujeres en el país, se convierte en eco, en súplica, en fuerza colectiva.
Sara Uribe escribió el texto como un poema en prosa que se escucha tanto como se lee; un acto de duelo que se transforma en denuncia. En escena, Marina de Tavira le da cuerpo a ese dolor que no se apaga, mientras la dirección de Sandra Félix propone un lenguaje visual sobrio y simbólico: un espacio donde la memoria es la protagonista.
El montaje, diseñado por Víctor Zapatero, juega con la iluminación y el sonido como si fueran latidos. Cada paso, cada respiración, se amplifica en un espacio que evoca el desierto y la búsqueda interminable. El vestuario de Jerildy Bosch convierte lo cotidiano en símbolo, mientras la música original de Alejandro Castaños acompaña las palabras con una intensidad íntima y desgarradora.
La obra busca generar un encuentro cercano y sensible con el público, invitando a pensar —y sentir— desde la empatía. La temporada correrá del 15 de noviembre al 7 de diciembre, con funciones de jueves a domingo, además ofrecerá dos funciones especiales el 26 de noviembre y 3 de diciembre, consulta más información del montaje, aquí.
Por Redacción















