Por Roberto Sosa/ Los Maromeros es el título de un libro que la autora desea escribir, en este momento atraviesa una crisis existencial y emocional; no se puede concentrar para llenar con palabras las páginas en blanco. Su vacía y desmotivada existencia le hacen pensar en el suicidio. La ficción abandona su imaginación y los personajes que habitan su libro no escrito, se hacen presentes en su casa; allí también está una chica joven, podría ser ella misma años atrás o quizá su alter ego.
Juntas recorren la noche en busca de alguna aventura. Vestido y tacones le cambiaran la imagen de mujer madura y amargada. Las dos inician un viaje introspectivo que transita entre lo mágico y real; la travesía transmuta el paisaje urbano con la Sierra de Oaxaca. Circulan un universo femenino, alucinado, poblado de seres reales y ficticios. El escenario se llena de escenas que salen del imaginario de una dramaturga.
Verónica Musalem escribe y dirige Los Maromeros, una historia que nos habla de una escritora que atraviesa por una crisis existencial, en este relato podemos ver reflejada a Verónica en la protagonista. Nos toma de la mano y nos lleva hacia Oaxaca, su tierra natal; en la Sierra se encuentra con Los Maromeros, protagonistas del libro que aún no escribe. Su dramaturgia es una aproximación al realismo mágico; fusiona elementos sobrenaturales en apariencia reales.
Bajo su dirección la puesta en escena atrapa al espectador a partir de lo visual y sonoro; el movimiento escénico lo fusiona a los elementos creativos que componen el montaje. Desde la escritura de su texto, tenía claro por donde llevar el relato, cómo serían las escenas y donde parar a los actores. Con esta perspectiva Verónica no exigió actuaciones trágicas, su propósito es que el trabajo actoral conecté con los elementos oníricos y mágicos que construyen su dramaturgia. El resultado está bien logrado.
Las actuaciones son de Gabriela Núñez, Gastón Yanes, Aleyda Gallardo, Luis Ernesto Verdín, Ginés Cruz, Ana Corti y David Sicars. Núñez da vida a la protagonista, una escritora que vive la crisis de una mujer de mediana edad. Su actuación matiza los momentos difíciles que atraviesa la escritora, excelente desempeño. El resto del elenco (Alyda, Luis, Ginés, Gastón y David) se desdobla en dos o más personajes, magnífica labor. Ana Corti da vida a la joven misteriosa que acompaña a la protagonista por este viaje ficticio. Su trabajo es espléndido y nivelado.
Los Maromeros “nace en 2013 en medio de una profunda crisis personal y de una honestidad brutal, más allá de las causas personales, lo hice como una ficción sobre la revelación y el viaje iniciático de una mujer de mediana edad que cuestiona su entorno y que busca reinventarse…” expresa Musalem. La obra se inscribe en el realismo mágico con signos al existencialismo.
El espectador podrá presenciar un espectáculo bien producido y bien montado. Con elementos visuales y sonoros que llenarán sus sentidos. La historia lo transporta en una noche citadina y por la Sierra de Oaxaca, por las montañas de oro; con personajes ficticios de la cultura ancestral del Estado. El teatro es magia que en vivo que recorre y vive la experiencia junto al espectador. Aquí se cumple aquello que “en el teatro todo cabe…”
Equipo creativo: escenografía e iluminación, Alain Kerriou; vestuario, Edyta Rzewuska; movimiento escénico, Cinthia Patiño; música original y diseño sonoro, Alberto Santiago. Producción ejecutiva, Graciela Cázares.

















