Roberto Sosa recomienda La niña, la barca y el canario “Maribel Carrasco escribe un sensible y poético texto en medio del apocalipsis. El relato nos habla de una niña que tiene que migrar, ella podría estar en la Franja de Gaza, Ucrania o cualquier otro sitio donde hay guerra o países donde la violencia es ya intolerable. Una puesta en escena redonda”.

Mariana Mijares recomienda  Indecente: En Indecente no solo funcionan cada una de las piezas: la escenografía, la iluminación, la música, la dirección o la poderosa historia sobre una compañía de teatro y un amor prohibido; al mismo tiempo, cada uno de los actores (que en su mayoría interpreta varios personajes) suma para crear una carta de amor al teatro y a esas obras que, pese a los tiempos complejos, logran mantenerse vivas gracias a quienes entienden que hacer teatro también es un acto de resistencia…

Luis Santillán recomienda Miguel Ángel “Lucía Uribe logra la transmutación tanto corporal como emotiva, su creación es memorable y toca lo asombroso”

Alegría Martínez, Avería: “David Almaga, autor, director y protagonista de “Avería”, trae al presente viejos y amorosos recuerdos de sus abuelos, entre objetos cotidianos, música, e imágenes. Acciones artísticas contra el miedo al olvido y la pérdida de esa memoria que almacena temporalmente vivencias propias y del espectador ahí presente. Recomiendo este entrañable espacio de interlocución”.