Por Luis Santillán/ Una fusión de lenguajes hace del escenario el contenedor de actos circenses, danza y teatro, estructurados para visibilizar ejes sistemáticos que condicionan/perfilan los universos femeninos. La propuesta de Lila consiste en mantener de manera constante los ejes temáticos, pero sostenidos por lo extraordinario en actos aéreos; retos de equilibrio, fuerza física, armonía de coreografías y escenas cómicas.

Una coreografía es el inicio de Lila: una a una, las cinco integrantes del elenco dejan el conjunto para que, desde proscenio, expongan momentos donde la violencia hacia las mujeres se ha colado en todos los ámbitos, sin considerar edades o estratos sociales. Este primer momento puede ser la síntesis de la propuesta, en el sentido de que la crudeza de las situaciones queda contenida por la impecable ejecución de las acciones.

La estructura planteada por Jessica González y Jorge Díaz funciona a partir de las ejecuciones de arte circense; muchas de ellas incrementan su espectacularidad gracias a la caja negra y al diseño de iluminación (de Édgar Mora). Los enlaces entre ellas son escenas que cumplen una doble función de manera eficaz: por una parte, establecen variantes rítmicas; a la par, modifican el acento focal. Esto último sirve para que la vista del público descanse y, de cierta manera, se prepare para volver a centrarla en las alturas.

Fernanda Palacios crea el personaje que tiene las escenas cómicas; su trabajo destaca por el dominio de escena que logra. Mantiene la partitura establecida, pero integra de manera orgánica la respuesta del público y los imprevistos. Ella logra que la textura del proyecto se establezca en la visión del espectador: lo que podría ser solo una suma de números de circo logra ser hilvanado por lo que construye Palacios.

El resto del elenco lo integran Ali Salguero, Alejandra Palestina, Ixchel Salazar y Jessica González; cada una demuestra su habilidad, ya sea en los aros, telas, trapecio, contorsionismo, equilibrio, etc., y provocan el asombro del público, sin dejar de lado la impresión emotiva y temática que quieren plasmar en la escena.

La escena (el espacio mismo) acentúa los mínimos elementos y les da un poder que no podría ocurrir fuera de un teatro. Los preparativos para el último acto circense, donde participan todas, generan interés e incertidumbre, y el asombro se establece con lo que ellas hacen.

Lila es una propuesta de la compañía Tránsito Cinco Artes Escénicas S.C. que equilibra lo espectacular, lo emotivo y lo sensible, con resultados sumamente gratos. Es una oportunidad para asistir al teatro en familia, tener un momento de entretenimiento, pero, al finalizar la función, reflexionar sobre los temas en los que la compañía pone los acentos.

Para conocer más información sobre Lila, da clic aquí.

Fotos: Luis Quiroz