1. “Nadie debe llegar a la vejez antes de conocer la prudencia”, traduce Nicanor Parra la frase con la que el Bufón aniquila a Lear. Todos tenemos o tendremos a un Lear en casa.

2. No hay certezas de que a todo ser humano le suceden experiencias tan impactantes como el que el fantasma de un padre se aparezca para exigir venganza por su asesinato perpetrado por su propio hermano, o aunque la ambición forma parte de la naturaleza humana, es poco probable que todos los matrimonios comentan brutales asesinatos con tal de escalar en puestos de poder que beneficien a la pareja. Y, por supuesto, el avasallante avance de las tecnologías de hoy en día impediría que cualquier pareja de amantes fracase en su intento por comunicarse un plan de fuga y amor eterno. Empero, todos, tarde o temprano, conoceremos en casa o muy cerca de ella, a un rey al que le llegó la vejez y, con ella, leves o sendas mermas en la salud del cuerpo, de la mente, de los afectos. No cualquiera podría ser en algún momento de la vida un Hamlet, un Macbeth, un Romeo o una Julieta. Pero todos, al final del día, estaremos de frente a un Lear. Todos, algún día, seremos Lear.

3. Según los expertos en la vida y obra del Bardo, La Tragedia del Rey Lear fue escrita por William Shakespeare entre finales de 1605 y principios de 1606 para ser estrenada a finales de ese mismo año -como lo consigna ampliamente el investigador James Shapiro en su libro 1606: el año de Lear-. A 420 años de distancia, el Rey Lear será escenificado nuevamente en escenarios mexicanos gracias a la inquietud del productor Óscar Uriel y la adaptadora y directora Angélica Rogel, quienes convocaron para el personaje central a Luis de Tavira, quien tras varios años de ser una de las figuras más respetadas y controvertidas de la dirección, docencia y gestión teatral, se ha enfocado en su faceta de actor.

4. Aunque se trata de una de las tragedias principales de Shakespare junto con Hamlet, Otelo y Macbeth, en México realmente ha sido una obra poco escenificada. El título no se halla dentro del listado que Salvador Novo y don Armando de Maria y Campos consignan como los primeros montajes del Bardo en nuestro país, allá por 1821 (Hamlet es la que tiene ese honor). El primer montaje del que se tiene referencia es el que en 1964, para celebrar el cumpleaños 400 de Willy, se presentó en el Palacio de Bellas Artes, bajo la dirección de Seki Sano y la actuación protagónica de Narciso Busquets además de notables actores de la época como María Teresa Rivas, Graciela Doring, Raúl Dantés, Luis Gimeno y una joven talento llamada Jacqueline Andere. Dos años antes, en 1962, se había estrenado en Inglaterra la puesta en escena de Peter Brook protagonizada por Paul Scofield, la cual abordó la tragedia shakesperiana como si fuera una pieza del absurdo beckettiano, evidentemente influido por las muy difundidas teorías del crítico polaco Jan Kott sobre la relación entre el Lear de Shakespeare y el Fin de Partida de Beckett.

5. La demencia de Lear, la ceguera de Gloucester. O bien: la ceguera de Lear, la demencia de Gloucester. Es lo mismo.

6. José Luis Ibáñez dedicó buena parte de su tiempo y energía de investigador y docente a desentrañar cada palabra, punto y coma de Rey Lear. Para él, el deseo de todo gran actor es llegar a la escena final de la tragedia y pronunciar, completos, sin falla, los cinco “nunca” que pronuncia Lear tras aceptar que Cordelia, la más amada de sus hijas, ha muerto. Después de Narciso Busquets dirigido por Seki Sano, los cinco “nunca” fueron pronunciados por Ignacio López Tarso, bajo la dirección de Salvador Garcini (1981), Mario Balandra en la versión de Rodrigo Johnson (2004), Claudio Obregón dirigido por José Caballero (2004), el actor colombiano Germán Jaramillo en la versión de Hugo Hiriart (2013) y ahora Luis de Tavira.

7. Ignacio López Tarso murió a los 98 años, 18 más que Lear. Claudio Obregón murió a los 75 años, cinco menos que el Rey. Ambos actores deseaban volver a interpretar al monarca octogenario. No volvieron a hacerlo, a pesar de que, en menor o mayor medida, contaban con las herramientas para convocar a una nueva producción.

8. Tras dirigir al octogenario Augusto Benedico en Ante varias esfinges de Jorge Ibargüengoitia en 1991, Ludwik Margules le propuso interpretar a Lear. El actor murió a los 83 años, antes de poder concretar el proyecto. Otro actor de excepción, Fernando Luján, expresó hacia 2015 que deseaba reunirse con sus hijas e hijos actores en el escenario teatral para escenificar esta tragedia. Murió en 2019 a los 79 años de edad.

9. “No deberías de haberte hecho viejo antes de hacerte sabio”, le dice el Bufón a Lear según Luisa Josefina Hernández.

10. En 2004, Ana Ofelia Murguía hizo las delicias de la audiencia al interpretar al Bufón del rey en el montaje de José Caballero. La actriz conocía muy bien la obra: algunos años antes fue invitada por Jesusa Rodríguez para ser la reina Lear en una peculiarísima versión de la propia Jesusa, a partir de la traducción de la Dra. Luz Aurora Pimentel. La obra se ensayó por varios meses, pero por diversas razones no fue estrenada y, en compensación, la traducción de Pimentel y la propuesta de Rodríguez fueron publicadas en un libro hoy inconseguible.

11. En uno u otro sitio se pueden encontrar y consultar las traducciones mexicanas de la obra: la de Luisa Josefina Hernández en los cincuenta, la de la Dra. Enriqueta González Padilla, publicada por la UNAM en los noventa y la ya mencionada de la Dra. Pimentel. Estas se unen a las traducciones de la tragedia que han impactado a la cultura teatral latinoamericana -amén de las varias traducciones españolas que existen-: la de la poeta uruguaya Idea Vilariño, la de la argentina Patricia Zángaro, la del colombiano Jorge Plata, la del costarricense Joaquín Gutiérrez, y, de forma notable, la del legendario poeta chileno Nicanor Parra.

12. En la escena mexicana, Lear ha estado presente en otros textos. Amén de Final de partida de Beckett, que se estrenó en México, bajo la dirección de Alexandro Jodorowski y desde entonces ha tenido varios montajes con directores como José Luis Cruz, Manuel Domínguez y Abraham Oceransky, el monarca fue aludido en el montaje de Antonio Algarra al texto del dramaturgo francés Enzo Corman, Sigue la tormenta, en donde el maestro de generaciones Miguel Flores interpretaba a un viejo actor que rehúsa volver a escena en un montaje de Lear, dirigido por un joven prodigio de la dirección encarnado por Claudio Lafarga.

13. Entre todos los Lears en nuestro país, resulta memorable la puesta en escena que en 1983 dirigió José Luis Ibáñez de El vestidor, del dramaturgo británico Ronal Hardwood, con Héctor Bonilla como el asistente de Ignacio López Tarso, quien interpretaba a un actor octogenario al que le va la vida interpretando a Lear con su compañía itinerante en plena Segunda Guerra Mundial. El texto volvió en 1991, dirigido por Juan Morán e interpretado por Guillermo Zarur y Roberto Zen y más adelante Héctor Bonilla representó al viejo actor en compañía de Bruno Bichir como su asistente en un montaje de Alberto Lómnitz.

14. José Luis Ibáñez estudió, enseñó y desentrañó frente a sus alumnos los recovecos textuales y actorales de Rey Lear. Ibáñez dirigió profesionalmente el Lear de Ronald Harwood, pero jamás dirigió el Lear de William Shakespeare.

15. Cuando le preguntaron al octogenario Hugo Hiriart por qué eligió poner en escena Rey Lear, la respuesta fue exacta: “¿No es evidente?”. Cuando Rodrigo Johnson quiso celebrar su cumpleaños 40 escenificando Rey Lear, pensó en un Lear joven y gordo. Si la lectura de cualquier obra varía según los momentos en que se lee, mucho más con un texto como éste que habla de cosas ineludibles en cualquier viva humana.

16. Rodrigo Johnson puso a Lear en diálogo con Segismundo de La vida es sueño. Angélica Rogel pone a Lear en diálogo con el teatro mismo, porque en el Lear de Rogel el reino es el teatro, porque el teatro es el reino de Luis de Tavira, porque Luis de Tavira es ese rey casi octogenario que está ajustando cuentas con su reino, con sus hijos, con sus fieles y enemigos.

17. Falta una Reina Lear que haga justicia y homenaje a lo que ensayó Ana Ofelia Murguía y a lo que en el mundo han logrado actrices como Glenda Jackson en Nueva York y Nuria Espert en Barcelona. Lo más cercano es la Reina que Paloma Woolrich y Regina Flores Ribot encarnaron, a manera de monólogo, en la particularísima versión de Juan Carrillo a la tragedia. Las actrices e investigadoras Carmen Ramos y Ana Zavala escenificaron en 2013 un Rey Lear que era una versión personalísima a partir de la versión personalísima del creador argentino Rodrigo García a la obra de Shakespeare.

18. “No deberías haberte hecho viejo antes de hacerte sensato”, traduce la Doctora Enriqueta González Padilla la sentencia del Bufón a Lear.

19. Prudencia. Sabiduría. Sensatez. Cosas que, según el Bufón, Lear no alcanzó a tener a pesar de su vida longeva. Se lo dice su bufón, pero podría ser su hija Cordelia. Diana Sedano interpreta a la hija y al bufón de Luis de Tavira. Quizá son la misma. Quizá Lear y el bufón son el mismo.

20. La gran obra sobre la vejez y la ceguera es hoy abordada, además, o principalmente, como una obra sobre los cuidados: el de los hijos hacia los padres enfermos y ciegos.

21. No es lo mismo ver o leer o dirigir o actuar o discutir Rey Lear cuando se tiene un padre sano y vital que cuando se cuida a un padre viejo y enfermo. Y eso, justamente eso, es lo que hace que este rey, a sus 80 años, siga tan joven como sus herederos.

Por Enrique Saavedra, Fotos: Luis Quiroz