Si Margo Glantz convirtió la memoria y la experiencia personal en materia literaria, Vicente Leñero encontró en la realidad cotidiana una fuente inagotable para la ficción, el periodismo y el teatro. Con una mirada aguda sobre la sociedad mexicana, hizo de la escritura una herramienta para observar, cuestionar y reconstruir los conflictos de su tiempo.
A través de novelas, obras teatrales, crónicas y guiones cinematográficos, Leñero exploró temas como la justicia, el poder, la religión, la desigualdad y la vida cotidiana. Su capacidad para transformar hechos reales en historias profundamente humanas lo convirtió en una de las figuras más importantes de la literatura y el teatro mexicanos del siglo XX.
¿Quién fue?
Vicente Leñero (1933–2014) fue novelista, dramaturgo, periodista, guionista e ingeniero civil, considerado uno de los escritores más influyentes de la literatura mexicana contemporánea. Nació el 9 de junio de 1933 en Guadalajara, Jalisco. Aunque se graduó como ingeniero civil en la Universidad Nacional Autónoma de México, muy pronto descubrió que su verdadera vocación estaba en la escritura.
A lo largo de su trayectoria transitó con naturalidad entre la novela, el teatro, el periodismo y el cine, construyendo una obra caracterizada por el rigor documental, la observación de la realidad y una profunda reflexión sobre la sociedad mexicana. Su escritura se distinguió por convertir hechos cotidianos, conflictos sociales y acontecimientos históricos en relatos que invitan a cuestionar las estructuras del poder, la justicia y la condición humana.
Además de su labor como escritor, desempeñó un papel fundamental en el periodismo mexicano. Tras la salida de Julio Scherer García de Excélsior en 1976, participó en la fundación de la revista Proceso, donde desarrolló una larga trayectoria como periodista y editor. Paralelamente, revolucionó la dramaturgia nacional al consolidar el teatro documental como una de las formas más innovadoras para llevar la realidad a los escenarios.
En 2022, la Compañía Nacional de Teatro presentó en el Teatro del Bosque Julio Castillo: Vicente Leñero. La trilogía, bajo la dirección de Luis de Tavira, un montaje que reunió Pueblo rechazado, Los albañiles y El juicio, reafirmando la fuerza y actualidad de su dramaturgia. Recientemente, La visita del ángel volvió a la cartelera mexicana, acercando su obra a nuevas generaciones de espectadores.
Obras clave
- Pueblo rechazado. Inspirada en el célebre caso del monasterio benedictino de Cuernavaca encabezado por el prior Gregorio Lemercier, la obra explora el conflicto entre la fe, el psicoanálisis y la autoridad eclesiástica. A partir de este episodio real, Leñero reflexiona sobre la libertad de pensamiento, los límites del poder religioso y el choque entre las estructuras tradicionales y las nuevas formas de comprender al ser humano.
- Los albañiles. Considerada una de sus obras más importantes, parte del asesinato de un velador en una construcción para explorar las desigualdades sociales, las relaciones de poder y la complejidad de la naturaleza humana. A través de múltiples voces y perspectivas, Leñero construye una narración que cuestiona la verdad absoluta y retrata las profundas contradicciones de la sociedad mexicana.
- El juicio. Tomando como punto de partida el proceso judicial contra José de León Toral, asesino del presidente electo Álvaro Obregón, Leñero construye una obra que trasciende el hecho histórico para reflexionar sobre la justicia, la verdad y el ejercicio del poder. Mediante recursos del teatro documental, invita al espectador a cuestionar cómo se construyen los discursos oficiales y qué lugar ocupa la verdad dentro de los procesos judiciales.
Dato curioso
Antes de dedicarse por completo a las letras, Vicente Leñero se graduó como ingeniero civil en la UNAM, una disciplina que marcó su método de trabajo: solía decir que estructurar una obra de teatro era un oficio tan preciso como construir una silla o levantar un muro. Su entrada de lleno a la novela ocurrió casi por azar. Al solicitar una beca al Centro Mexicano de Escritores, su intención era escribir cuentos sobre albañiles. Sin embargo, debido a un error administrativo, le asignaron la categoría de novela. De ese “accidente” nació Los albañiles, una de las obras más importantes de la literatura mexicana contemporánea. Además de cofundar la revista Proceso en 1976 junto a Julio Scherer García, tras la salida de Excélsior, Leñero llevó su talento al cine como guionista de películas emblemáticas como El callejón de los milagros y El crimen del padre Amaro, y co escribió el guion de El padre Amaro.
¿Por qué importa hoy?
El legado de Vicente Leñero sigue vivo porque cambió la manera de entender el teatro mexicano al consolidar el teatro documental como un espacio de reflexión crítica. Sus novelas, obras de teatro y textos periodísticos invitan a cuestionar el poder, la justicia, la religión y las desigualdades que continúan marcando la vida pública del país.
Por Itaí Cruz
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