Esta primera entrega forma parte de nuestra serie “Las Plumas que nos contaron”, donde exploramos a las voces que han construido, desde distintas épocas, la identidad teatral de México.

Hablar de teatro en México implica volver la mirada hacia una figura que, desde el siglo XVII, abrió caminos intelectuales y escénicos que aún hoy siguen resonando: Sor Juana Inés de la Cruz. Reconocida mundialmente por su poesía, su pensamiento filosófico y su defensa del conocimiento, la llamada “Décima Musa”, también dejó una huella profunda en la dramaturgia novohispana.

¿Quién fue?

Sor Juana Inés de la Cruz (c. 1648 -1695) fue monja jerónima, poeta, pensadora y una de las primeras grandes dramaturgas de la Nueva España. Su obra literaria abarca poesía, ensayo y teatro, y se distingue por su agudeza intelectual y su capacidad para cuestionar el orden social y los roles impuestos a las mujeres en el siglo XVII. En sus textos teatrales combinó el ingenio barroco con una mirada crítica que sigue sorprendiendo hasta hoy.

Obras clave

  • Los empeños de una casa: Una comedia de enredos donde identidades, deseos y malentendidos se cruzan con ritmo y humor, donde la Décima musa, nos brinda una muestra clara de su dominio de la estructura dramática.
  • Amor es más laberinto: Escrita en colaboración con Juan de Guevara, retoma elementos mitológicos para reflexionar sobre el amor, el poder y la razón.
  • Loas y entremeses: Piezas breves que acompañaban las comedias y donde Sor Juana desplegó sátira, comentario social y diálogo directo con el público. Incluso en contextos religiosos y ceremoniales, introdujo agudeza crítica y reflexión simbólica cercana a la tradición del auto sacramental.

Dato curioso

Las obras teatrales de Sor Juana no se presentaban solas: solían incluir loas, entremeses y sainetes, convirtiendo cada función en un espectáculo completo que reunía a distintos sectores de la sociedad novohispana, algo muy cercano a lo que hoy entendemos como una experiencia teatral integral.

¿Por qué importa hoy?

Sor Juana sigue siendo una autora vigente porque sus preguntas no han perdido fuerza: ¿quién tiene derecho al conocimiento?, ¿cómo se ejerce el poder?, ¿qué lugar ocupa la voz femenina en la sociedad? Su teatro propone personajes femeninos inteligentes, activos y críticos, y utiliza el humor como una herramienta para cuestionar las jerarquías establecidas. Más de tres siglos después, su dramaturgia continúa dialogando con el presente y recordándonos que el escenario también es un espacio de pensamiento y resistencia.

Con la Décima Musa iniciamos este serial, con el que buscamos volver sobre las voces que han dado palabras, ideas y conflictos al teatro en México. En las siguientes entregas, otras plumas se sumarán a esta conversación que atraviesa siglos y escenarios.

Por Itaí Cruz