Por Roberto Sosa/ Si el universo es la respuesta ¿cuál es la pregunta…? Es el título de un libro de divulgación científica escrito en 1993 por el físico León M. Lederman y el escritor de ciencias Dick Teresi. El libro proporciona una breve historia sobre la física y las partículas. Lederman la llamó La partícula de Dios por considerarla “demasiado crucial para nuestra comprensión…”.

Lupe, Tola y Pepa son tres amigas disfuncionales que viven solas en una ciudad cerca de la frontera norte. Intentan dar un giro a su miserable existencia, en este sitio han sufrido discriminación y racismo. Su objetivo está del otro lado, se trata de Míster Douglas un empresario estadunidense apegado y creyente. Su plan es que Lupe lo conquiste y se casé con él; Tola le da el adiestramiento necesario para lograr su propósito.

La farsa toma forma cuando sucede lo imprevisto, Lupe descubre que a Míster Douglas lo atraen los hombres, de preferencia negros; la joven hará el sacrificio a favor de sus amigas, travestirse como un hombre afroamericano no le causa problema alguno. El absurdo y la farsa se toman de la mano para llevar al espectador a compartir con estas tres un sitio paradisiaco.

Tomando como referencia una teoría científica Luis Luis Ayhllón escribe Las partículas de Dios, una farsa que construye con tres personajes diametralmente distintos, tres mujeres unidas en la soledad y su miseria emocional. El texto de Ayhllón se edifica magistralmente de humor ácido. Si Dios creo el universo y la partícula simiente está en toda su creación, quizá Luis la encontró y lo inspiró a escribir esta obra.

Bajo la dirección de Karla Cantú (La isla, Solo el fin del mundo) la historia tiene ritmo, sostiene el tono, sin altibajos. La puesta en escena refleja su experiencia en la dirección escénica; trabajar en un reducido escenario es un reto que solventa apropiadamente. Karla echa mano de la multimedia, un recurso que se acopla al montaje. Montar una farsa requiere de capacidad y destreza para no caer en lo grotesco, Karla agrupa todo y lo mueve favor de la obra.

Elenco: Carmen Ramos (Tola), Mahalat Sánchez (Pepa) y Renata Zalvidea (Lupe). A Carmen la veo un tanto sobreactuada; Mahalat está en su personaje. A Renata no la había visto en teatro. Su formación la hizo en el CEFAT de TV Azteca; actuar en teatro para el público en vivo no es igual que hacerlo frente a una cámara de televisión. Su calidad como actrices está fuera de duda, con el correr de las funciones su labor tendrá –espero- equilibrio y sus actuaciones serán niveladas.

Las partículas de Dios es una farsa que inicia con una reflexión sobre Dios y la creación. La física cuántica nos ayuda a comprender las partículas y energía del universo, a lo que no ayuda es a entender el universo femenino, su comportamiento, de tal forma que el autor optó por la farsa y la comedia para quitarse de problemas; su dramaturgia a través de una comedia negra hace una analogía entre las partículas que crearon el mundo y la miseria emocional de tres amigas avecindadas en la frontera norte. “Demasiado crucial para nuestra comprensión…”.

Creativos: escenografía e iluminación, Patricia Gutiérrez; vestuario Brisa Alonso; diseño sonoro y composición original, Carlos Matus; maquillaje y peinado, Cynthia Muñoz; dispositivo audiovisual y multimedia, Miriam Romero y Ari Beltrán. Producción, Abraham Vallejo.

Fotos: Roberto Sosa