Julieta Egurrola y Daniel Giménez Cacho sacan los pasos prohibidos para deleitarnos con una buena cumbia. Y es que un buen sonidero siempre es irresistible, pero si ese sonidero ocurre en el mismísimo Julio Castillo, con luces en el lobby, cumbia a todo volumen y clases de baile incluidas, se convierte en una experiencia de la que Cartelera de Teatro tiene que hablar. Porque, como dice esta obra, “la cumbia nos pertenece a todos.”
Así como la cumbia debería ser para todos, también el agua. Pero en el pantano donde pasa esta historia no es así. Qué bueno que hablamos de un pantano lejano y no de la CDMX, ¿verdad?
La cumbia del pantano nos presenta a la administradora de un edificio sin agua, que cruza calles peligrosas para llegar a la alcaldía. Después de filas y enredos burocráticos, no consigue nada. Están también los jóvenes, cuyas luchas personales se mezclan con los problemas sociales, y por eso alzan la voz buscando justicia. Y una pareja de policías que se ama, pero la ambición y los dilemas morales les impiden alcanzar su “felices para siempre.”
“Lo primero que vas a encontrar es un círculo gigante en medio del escenario. Ya sentado en tu butaca, como en un sonidero, se escucha la voz característica que anuncia las llamadas. Desde ese instante ya se dibuja una sonrisa en tu rostro, te sientes cómodo, identificado. Luego, ese círculo enorme se eleva para dar paso a un numeroso elenco que baila con toda la sabrosura de la cumbia. Luces, sonido, baile… una auténtica fiesta.
Pero entonces, el dispositivo escénico vuelve a descender y descubrimos que es un mapping que transforma el espacio: un puesto de garnachas, una oficina burocrática, una patrulla…”
En momentos la historia comienza a tornarse más seria. El enojo por lo que sucede en un pantano lejano, y también en nuestra ciudad, empieza a hacer un nudo en tu garganta. Y justo en ese momento llega la cumbia, para regresar a la celebración.
La cumbia del pantano es una obra para celebrar, bailar, pero también para llevarnos una reflexión a casa. Además, los viernes de 5 a 6, en el lobby del teatro, podrás tomar una clase de baile para que como Julieta Egurrola le saques brillo a la pista.














