Un clásico griego siempre tiene guerra, ambición, poder y, en el caso de esta obra: el sacrificio de inocentes.
Ifigenia en Áulide, del dramaturgo Eurípides, cuenta la historia de cómo Agamenón recibe la orden del oráculo —ese que siempre complica las cosas en los clásicos griegos— de sacrificar a su hija, hija que tuvo con Clitemnestra, para que la diosa Artemisa permita que la flota griega, bajo su mando, parta rumbo a Troya.
Con Ifigenia en Áulide arranca el Proyecto Espiral de la Compañía Nacional de Teatro. Una propuesta que retoma la historia de los Átridas desde una mirada actual, con todo lo que eso implica.
Porque los griegos ya hablaban de violencia, justicia y poder… y por más siglos que pasen, esos temas siguen tocándonos muy de cerca.
Gabriela Ochoa logra sintetizar la obra original en tan solo 60 minutos, lo que concentra, todavía más, la intensidad de esta tragedia clásica. Sumado a eso, crean una experiencia visual y sonora poderosa, que se mueve entre lo contemporáneo y la evocación del mundo antiguo.










