Hay cosas que empiezan mal y terminan peor. Este es el caso de la situación que nos plantea Huérfanos. Una cena de dos, que pretendía ser una celebración, se convierte, poco a poco, en un debate sobre lo ético y lo moral. Hanna y Danny creían que celebrarían la venida de un bebé más; sin embargo, la llegada imprevista de Leo, el hermano de Hanna, cambia sus planes. Leo, con la playera bañada en sangre, contará una historia que se irá transformando a lo largo de la obra.
Huérfanos, de la autoría de Dennis Kelly y bajo la dirección de Angélica Rogel, es una obra de esas que van subiendo de intensidad hasta llegar a una situación extrema. El montaje cuenta con las actuaciones de Itari Marta (Hanna), Antonio Vega (Danny), Antuán Trejo (Fede) y Roberto Cavazos (Leo), quien también tradujo y adaptó el texto.
Esta historia, que nos habla de racismo y xenofobia, desamparo y lealtad, amor filial y secretos, necesita de un elenco que sea capaz de encarnar y vivir los rasgos de sus personajes. Requiere de una dirección disciplinada y empática. Este montaje cuenta con estos elementos y nos entrega a una Hanna que va de la contención a lo explosivo; un Danny amoroso, que transita de la inocencia a la superioridad moral; y un Leo errático y solapado. Finalmente, con pocos minutos en escena, el pequeño Antuán Trejo genera empatía inmediata y, en su corta carrera, ha compartido escena con una figura de la talla de Diana Bracho.
Aquí te contamos tres razones por las cuales ver Huérfanos, que se presenta en el Foro Shakespeare:
1. Un texto que va acumulando tensión. Una situación fuera de lo común es el punto de partida para esta historia que, como olla de presión, acumula tensión entre los personajes. Como público, tenemos la sensación de estar sentados sobre un barril de pólvora. A lo largo de la narración, se revelan verdades cada vez más terribles, que plantean a los personajes –y al propio público– preguntas como: ¿hasta dónde somos capaces de llegar para proteger a quienes amamos? Nos deja cuestionamientos éticos y morales que, al terminar la función, no podremos dejar de hacernos.
2. Un drama con toques de humor. Una fortaleza de esta obra es que, si bien la anécdota tiene una carga dramática, cuenta con toques de humor negro que nos llevan sutilmente hacia un desenlace que resulta como un golpe. La situación inicial, incómoda y no del todo clara, es desde donde cada personaje se desarrolla y nos muestra su verdadera personalidad a lo largo de la obra.
3. Una traducción y adaptación sólida a un texto complejo. Un punto fuerte del montaje es la labor que realiza Roberto Cavazos para acercar el trabajo del dramaturgo británico Dennis Kelly al público chilango. Sin tropicalizar, logra mantener la esencia de esta historia e involucrar al público. El haber trabajado el texto durante varios años, además, le da a Cavazos un entendimiento profundo de Leo, el personaje que interpreta. Esto es un extra que nos da esta obra, pues Leo es un personaje que requiere ser habitado plenamente, como lo hace el actor. Como público, pasamos por la empatía, la sorpresa y el rechazo, a la vez que nos arranca por momentos algunas risas.
Huérfanos la disfrutarás si te gustan las historias complejas, con personajes que se desarrollan y terminan por mostrarnos toda su profundidad. Obras que transitan el drama con algunos toques de humor negro. Se trata de una gran opción para disfrutar del teatro en fin de semana.
Para más información del montaje, descuentos, horarios y más, haz clic aquí.
Por Óscar Ramírez Maldonado.














