La influencia de la antigua Grecia está presente en nuestro mundo hasta el día de hoy. Por ejemplo, cuando hablamos de cosas tan cotidianas como la democracia o el teatro, estamos hablando de conceptos que nacen entre los siglos VI y IV a. C. en Grecia, específicamente en la ciudad de Atenas.

El teatro griego es una de las grandes herencias que esa cultura dejó a la humanidad. Se dice que la primera tragedia fue compuesta por Tespis. También se dice que fue ganador en el primer concurso de tragedias durante las fiestas Dionisias en Atenas, entre el 536 y el 633 a. C. (los concursos de comedia se realizarán a partir del 486 a. C.).

Sin embargo, son las tragedias de autores como Esquilo, Eurípides y Sófocles, así como las comedias de Aristófanes resuenan hoy todavía. Constantemente podemos ver versiones, reinterpretaciones y montajes clásicos de las mismas.

Las tragedias fueron cambiando poco a poco, las primeras de ellas contaban con un solo actor y un coro. Fue Esquilo quien innova al añadir un segundo actor.  Sófocles incorporara un tercero.

No existen datos sólidos sobre la producción total de comedias y tragedias en la Grecia antigua. Sin embargo, algunas estimaciones basadas en registros históricos y literarios, en listados de títulos de bibliotecas, registros de concursos dramáticos de la época e investigaciones modernas, han permitido calcular que, probablemente, se escribieron entre mil y mil 500 tragedias y entre 300 y 500 comedias.

Es sorprendente, que de esta producción solo se conservan íntegras 32 tragedias (siete de Esquilo, siete de Sófocles y 18 de Eurípides) y 12 comedias (una de Aristófanes y una de Menandro).

Esquilo (525/524 a.C. – 456/455 a.C.) compuso más de 80 obras. Su importancia se demuestra en que después de su muerte sus obras se siguieron representando, lo cual no había sucedido anteriormente. Las obras de él que se conservan son Los Persas, Los Siete contra Tebas, Las Suplicantes, la trilogía de la Orestíada (Agamenón, Las coéforas y Las euménides), y Prometeo encadenado (sobre cuya autoría todavía se tienen dudas).

Sófocles (497/496 a.C. – 406/405 a.C.) escribió 123 obras que se presentaron en competiciones. De ellas 20 resultaron ganadoras. De él también se conservan siete tragedias: Áyax, Antígona, Las Traquinias, Edipo Rey, Electra, Filoctetes y Edipo en Colono.

Finalmente, Eurípides (480 a.C. – 406 a.C.) se estima que escribió 90 tragedias, de las cuales se conservan 18 solamente: Alcestis, Medea, Los Heráclidas, Hipólito, Andrómaca, Hécuba, Las suplicantes, Electra, Heracles, Las troyanas, Ifigenia entre los Tauros, Ion, Fenicias, Orestes, Las Bacantes, Ifigenia en Áulide y El Cíclope.

Respecto a las comedias, principalmente se conservan obras de Aristófanes (446 a.C. – 386 a.C.). Si bien el autor compuso aproximadamente cuarenta comedias, se conservan solamente once de ellas. Éstas son Los acarnienses, Los caballeros, Las nubes, Las avispas, La paz, Las aves, Lisístrata, Las Tesmoforias, Las ranas, Las asambleístas y Pluto.

De Meandro (342/341 a.C. – 290 a.C.), exponente de la Comedia Nueva, se conserva solamente una de las cien comedia que compuso. Se trata de Misántropo, con la cual ganó el premio en el 316 antes de Cristo.

 

Por Óscar Ramírez Maldonado. 

 

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