Septiembre llega cargado de estrenos
Sirena y punto, de Reynolds Robledo con Luz Aldán y Marco Radosh. A través de un teatro de cartón, recuerdos de la infancia y sueños, nos invita a mirar de cerca las emociones más frágiles.
El canto de los grillos, dirigido por Bruno Bichir, pone en escena la tensión entre justicia e impunidad. Una adaptación de Valeria Fabbri de Las justas de Jaime Chabaud.
Gallina, texto ganador de Brujas, dirigido por Valeria Fabbri. Una mujer de 30 años descubre que está mutando en gallina, tal como le ocurrió a su abuela.
Mujeres soñaron caballos, bajo la dirección de Valeria Fabbri, nos sorprende con el texto vertiginoso de Daniel Veronese, donde la familia se vuelve intensa.
Violeta, dirigida por Paula Watson. Una mujer enfrenta los secretos familiares y un pasado cruel.
Torno y retorno ocre quemado, de Alberto Villarreal, juega con el tiempo y la intensidad de los afectos.
Pool (No water), de Martín Acosta, expone el deseo y la traición con crudeza provocadora.
Lo peor de mis amigos, de Artús Chávez, llega al Teatro Milán con humor corrosivo sobre las miserias de la amistad.
















