¿Alguna vez has sentido que la ciudad te exige tanto que apenas te deja tiempo para vivir? Este monstruo de ciudad, me quiere devorar parte justamente de esa sensación y la transforma en una experiencia llena de música, humor y mucha humanidad.
La historia sigue a una joven que intenta salir adelante mientras enfrenta deudas, rentas cada vez más altas y un trabajo que parece absorber toda su energía. Entre ensayos clandestinos y canciones de blues, busca una manera de no dejarse devorar por la rutina y encontrar pequeños momentos de felicidad.
La obra habla de la precariedad laboral, la vida en las grandes ciudades y la incertidumbre que enfrentan muchos jóvenes adultos, sin embargo, nos recuerda la importancia de seguir creando, soñando y resistiendo, incluso cuando todo parece cuesta arriba.
Es una puesta con la que es muy fácil identificarse. Te hace sonreír, reflexionar y reconocer emociones que probablemente también has vivido. Al final, te dejará con una sensación esperanzadora sobre la posibilidad de encontrar luz en medio del caos cotidiano.
Renée Sabina y Adrián Escobar construyen una dupla con mucha química, acompañados por música en vivo que mezcla blues y rock. Además, la escenografía convierte un sencillo almacén de cajas de cartón en un universo lleno de simbolismo e imaginación.
Si buscas una obra con música original y una historia que dialoga con la realidad que viven muchos jóvenes hoy, Este monstruo de ciudad me quiere devorar es una excelente opción para tu próxima visita al teatro.















