Por Roberto Sosa/ El peso de las hormigas es entre 1 y 5 miligramos dependiendo de la especie, son insectos extremadamente fuertes, capaces de levantar entre 10 y 50 veces su propio peso. Existen más de 14.000 especies, son tan abundantes que representan una gran parte de la biomasa animal en la Tierra; el peso de todas juntas supera al peso de toda la humanidad. Así lo dice la Enciclopedia de Datos Inútiles que Oliver consulta.

Olivier y Jeanne son dos jóvenes estudiantes que cotidianamente enfrentan violencia y ansiedad ante el futuro. Él encuentra en lo inútil de los datos algo útil que le ayude a sobrellevar su angustia. Ella no sabe cómo afrontarlo, su cerebro procesa, aprende y experimenta de forma diferente; desafía los moldes establecidos que la sociedad impone. En su escuela habrá elecciones, ambos ven una oportunidad para cuestionar a los adultos y así tratar de cambiar su entorno.

La dramaturgia es del autor canadiense David Paquet, su obra le habla a los adultos sobre la problemática que viven las juventudes de hoy. Los protagonistas son Olivier y Jeanne, dos adolescentes que no se sienten seguros de habitar este planeta, que evalúan cada vez más hostil y discrepante, perciben un mundo sin futuro y sin esperanza. Es una historia delirante y divertida. Paquet articula un texto que le habla a jóvenes –conecta bien con ellos- y adultos.

Para dirigir esta obra se buscó a Angélica Rogel, un acierto, ella está en una edad que entiende ambas posturas, la brecha generacional. Su propuesta es que desde la farsa se instale un diálogo, con pensamientos y posturas; donde la actitud de los adultos contrasta con la angustia e inconformidad juvenil. Su mirada es sensible con unos y otros. La experiencia y talento de Rogel se muestra con la forma de armar las escenas y la manera de trabajar el texto. Rogel muestra creatividad y sapiencia.

Las actuaciones de Germán Bracco, Mariana López-Dávila, Mahalat Sánchez y Boris Schoemann. En los cuatro figura el talento, el compromiso con el arte escénico; Germán y Mariana representan la juventud inconforme, personifican lo contestatario; entienden y desarrollan adecuadamente a sus personajes. Mahalat y Boris los acompañan desde la comedia, con humor ácido; se desdoblan en dos o más personajes. Juventud y experiencia enriquecen el relato.

El peso de las hormigas aparece como un dato inútil en una enciclopedia que reúne ese y otros más que sirven de poco o nada. Los insectos en este planeta pesan más que los humanos, lo útil es saber que viven socialmente estables, sin miedo y angustia, y no contaminan su hábitat, ni necesitan asistir a una escuela donde los adultos les impongan reglas. La parábola es reflexiva y se articula con sentido del humor.

Es una obra pertinente, hoy se viven tiempos complicados; guerras, violencia, intolerancia, migración, contaminación ambiental, etc., etc. Paquet percibe que la población más afectada son los jóvenes, ellos son el futuro y sabe que están preocupados y angustiados. La vida de hoy los apremia y acelera. Desde su perspectiva es mejor expresarlo desde la comedia, donde lo fútil sea el centro del relato y al salir de ver la obra tengas una sonrisa sin dejar de lado la incertidumbre.

La representación conecta bien con los jóvenes, se estrena en un teatro universitario lo cual es conveniente; la población estudiantil comulga con estos temas, con esta forma de pensar. Desde el escenario el mensaje es no callar ante lo ya establecido por los adultos; cuestionar, desafiar y confrontar. Es una obra bien montada y bien producida; la escenografía, vestuario e iluminación funcionan adecuadamente. El espectador joven sentirá empatía con lo que ve, el adulto también.

Diseño de escenografía, Félix Arroyo; iluminación, Ana Luisa Gama; vestuario, Erick George, musicalización, Yayo Villegas. Traducción Boris Schoemann. Producción Teatro UNAM.

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Foto: Roberto Sosa