Por Roberto Sosa/ El malentendido surge en el momento que Jean regresa a su ciudad natal después de muchos años, allí su madre y hermana regentean un albergue, La même chose (La misma cosa). Casado con María, Jean decide llegar solo, quiere renovar los vínculos con su familia. Sin imaginar de quien se trata, su hermana Marta lo registra en el libro de huéspedes. Su madre ya le dio indicaciones, ofrecerle el mismo té con el que envenenan a quienes pernoctan en la pensión.

Jean se aloja en este lugar esperando el momento adecuado para develar su identidad. Cansadas de vivir en esta población, Marta y su madre anhelan vivir en un sitio donde el sol ilumine su sombría existencia; asesinan a los viajeros que se hospedan para robarles y así cumplir su sueño. A Marta le seduce la idea de vivir en un lugar como el que Jean le describe, en donde vive con María.

El Malentendido (La même chose) es una versión de David Hevia y Daniel Escoto a partir de la obra homónima de Albert Camus. En esta adaptación la tragedia le hace guiños a la farsa; un barman aparece en la historia como un personaje ilusorio y misterioso. La traducción pondera la libertad, responsabilidad individual y sus consecuencias, elementos asociados a la obra del autor francés. La tensión dramática se centra en el conflicto existencial entre madre e hija, no en el malentendido.

La obra de Albert Camus se estrenó en Théâtre des Mathurins, en París, Francia en junio de 1944. El escritor formó parte de la resistencia francesa durante la ocupación alemana. En 1957 se le concedió el Premio Nobel de Literatura. Su obra se ha ligado al nihilismo al destacar de esta doctrina la libertad individual. Albert Camus falleció el 4 de enero de 1960 a los 46 años de edad en un accidente automovilístico en Villeblevin, Francia.

David Hevia dirige desde la perspectiva que tiene de ver y hacer teatro; se aprecia la exigencia del trabajo que tuvo con el elenco. No les permitió menos que no fueran actuaciones honestas y con rigor. Hevia es más director de actores que de escena, no obstante en este montaje conjuntó apropiadamente ambas. Su propuesta fusiona una historia trágica con algo de farsa.

Elenco: Gabriela Betancourt (La madre), Vania Belmont (Marta), Alejandro Guerrero (Jean), Zaira Concha (María) y Miguel Ángel Canto (El viejo). Con su actuación Gabriela muestra su experiencia, las tablas que a lo largo de su carrera ha adquirido, herramientas que utiliza al encarnar su personaje, su labor es impecable. A Vania no la conocía, no había visto su trabajo, lo que sí vi, fue una joven con talento y bien preparada.

Alejandro y Zaira están en personaje, lo hacen con el compromiso por su profesión y vocación, y así mismo demuestran por qué fueron escogidos por el director para este proyecto. El tono lo manejan apropiadamente. Miguel Ángel Canto participa de forma silenciosa, no tiene diálogos, solo lenguaje corporal, maneja apropiadamente el subtexto. Las actuaciones están niveladas, creíbles.

El Malentendido es teatro de texto que cuenta una historia, que tiene como eje dramático un error. Es una obra donde el texto le habla al teatro, una puesta en escena con todas sus convenciones. La reflexión sería no anhelar más de lo que poseemos, la equivocación podría provocar graves consecuencias. Si se toma el camino equivocado ya no hay regreso, no hay vuelta atrás.

Diseño de iluminación, Francisco Álvarez; espacio escénico, Francisco Álvarez y David Hevia; vestuario, María Rosa Manzinni.

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Fotos: Roberto Sosa