La historia sucede en 1912, en la casa de una familia adinerada que está celebrando el compromiso de su hija… hasta que llega un inspector a tocar la puerta. Una mujer se ha suicidado y cada personaje realizó acciones u omisiones que pudieron haber provocado esa decisión. Con preguntas incómodas y revelaciones fuertes, va sacando a la luz las acciones, omisiones y egoísmos de cada miembro de la familia. Y lo que empieza como una visita “de rutina” se convierte en un desfile de verdades que nadie quería escuchar.

¿Qué tanto impacta nuestra indiferencia en la vida de otros? El inspector llama a la puerta pone a una familia en una situación que incomoda al público… y también a Cartelera de Teatro, que estuvimos ahí como espectadores.

La obra habla del clasismo y de cómo muchas injusticias nacen del simple hecho de no ver al otro, de hacernos los que no pasa nada. Más que señalar culpables, lanza una pregunta: ¿qué hacemos o dejamos de hacer que contribuye a la injusticia?

La puesta en escena juega con tensión y humor negro. Es de esas obras donde te ríes… pero al mismo tiempo te suelta verdades incómodas.

Un montaje que te invita a observar cómo te relacionas con quienes te rodean… y quizá, a cambiar un poco el rumbo.

Para más información de El inspector llama a la puerta, da clic aquí.