Hay semanas en la cartelera teatral de la CDMX que parecen venir con un guiño cómplice. Esta, en especial, trae un lujo poco común: dos montajes de dos autores mexicanos indispensables, de esos que no se ven tan seguido como deberían. Si quieres ver teatro nacional en toda su potencia —imaginativo, crítico, juguetón y emotivo—, te espera una doble función de placer escénico.
Antes de antojarte las obras, vale la pena recordar por qué sus autores son, sin exagerar, pilares de nuestra dramaturgia:
Carlos Olmos (1947–2003)
Fue uno de los autores más singulares y sofisticados de la dramaturgia mexicana. Olmos entendió como pocos la naturaleza del melodrama y lo elevó a un territorio profundamente humano, crítico y teatral. Su obra explora los rincones ocultos de la familia, el deseo, la culpa y las apariencias, con una mezcla única de ironía, tensión emocional y una sensibilidad casi cinematográfica. Su influencia se extendió también al terreno televisivo, donde su capacidad para construir personajes complejos y situaciones emocionalmente reconocibles lo volvió un referente. Revisitar su obra hoy es asomarse a un espejo incómodo y fascinante que sigue diciendo mucho sobre quiénes somos.
Este montaje de Caracola Producciones —una compañía reconocida por su creatividad titiritera y su exploración visual— convierte El Eclipse en una experiencia que envuelve al espectador desde el primer instante. La puesta en escena apuesta por un lenguaje lleno de creatividad: teatro de sombras, objetos, miniaturas y una vibra artesanal que convierte cada momento en un pequeño asombro. Quien entre a la sala se encontrará con un homenaje cariñoso a Carlos Olmos, una estética que seduce y una trama que te recuerda por qué algunas historias brillan justo cuando parecen romperse.
Dónde: Auditorio del MUAC
Cuándo: Del 4 al 7 de diciembre
Costos: Entrada gratuita, cupo limitado.
Emilio Carballido (1925–2008)
Fue uno de los pilares de la dramaturgia mexicana del siglo XX. Carballido supo retratar a la clase media, sus aspiraciones, sus prejuicios y sus contradicciones, sin juzgarla del todo, pero tampoco perdonándole nada. Con diálogos fluidos, personajes llenos de matices y una capacidad extraordinaria para revelar lo social desde lo íntimo, logró que sus historias fueran accesibles sin perder profundidad. Además dejó huella en el cine, donde su talento para crear atmósferas, personajes y ritmo narrativo se volvió evidente. Abrió camino para un teatro nacional más honesto, más cotidiano, más nuestro.
En este montaje, la visión de Nohemí Espinosa y la coproducción entre la Coordinación Nacional de Teatro y Fayuca Arte de Intercambio dan nueva vida a uno de los textos más ingeniosos y mordaces de Carballido. La danza que sueña la tortuga atrapa al público con personajes que buscan afecto, compañía y un lugar para sentirse vistos, todo envuelto en un humor que hace reír, pero nunca a la ligera. El espectador se topará con una historia que parece familiar —quizá demasiado familiar—, donde el deseo, la soledad y las apariencias bailan al ritmo de una comedia que también sabe ser punzante.
Dónde: Teatro Orientación del CCB
Cuándo: 8 y 9 de diciembre
Costos: Entrada general $150. De venta en taquilla y teatroinbal.sistemadeboletos.com
Si buscas una razón para salir al teatro esta semana, aquí tienes dos que valen oro: historias que te miran de frente, que te mueven, que te sacuden y que confirman que el teatro mexicano está más vivo —y más seductor— que nunca.
Por Itaí Cruz










