Aunque han pasado algunos días luego de que Darren Criss ganara el Tony como Mejor Actor en un Musical, por Maybe Happy Ending, él admite que aún no lo ha asimilado por completo.
“Es difícil decir cómo me siento, porque todavía estoy procesándolo. Creo que esto será un proceso que durará toda la vida; es decir, todavía estoy intentando digerir lo que pasó ese domingo, porque realmente no tienes mucho tiempo para asimilarlo porque de inmediato vuelves al trabajo. También vuelves a tu vida personal; no hay algo como irte a sentar a la playa para pensar en tu vida, solo sigues adelante” nos compartió el actor tras su presentación en IPW en Chicago, uno de los eventos de turismo más importantes de Estados Unidos.
Y a diferencia de otros premios como los Emmy, que a menudo reconocen series que ya han concluido, para Criss lo bonito de los Tony es que mayoritariamente celebran el presente, no el pasado.
“Una de las cosas extraordinarias de Broadway es que los Tony no se entregan a posteriori. Se entregan en medio de tu corrida de teatro —al menos en la mayoría de los shows—, así que todos tenemos todavía trabajo que hacer. John Lennon dijo: ‘La vida es eso que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes’. Todavía no puedo decir qué es lo que he aprendido de todo esto ¡porque todo sigue ocurriendo! y sigo estando demasiado cerca. Lo sabré quizá después”, apunta el actor que por el momento está confirmado para seguir protagonizando la obra hasta el 31 de agosto.
La nueva vida de Broadway
Para quien debutara en Broadway con How to Succeed in Business Without Really Trying en 2012, los Premios Tony siempre representaron un sueño y, en su niñez, prácticamente el único medio que lo acercaba al teatro de Nueva York.
“Mi interés por Broadway se limitaba a ver los Premios Tony una vez al año. Y si te los perdías, no había más; no podías volverlos a ver después… a menos que los hubieras grabado en videocassette. Eso era más o menos todo lo que teníamos; eso y los álbumes del elenco. No obstante, hoy en día las redes sociales han logrado expandir enormemente la cultura de Broadway”, considera el actor.
Inspirando a una nueva generación
Una buena parte de los fans de Darren Criss lo conocieron a partir de su participación en Glee, donde interpretó a Blaine Anderson, el carismático novio de Kurt Hummel (Chris Colfer).
Desde entonces, su carrera ha abarcado otros musicales como Hedwig and the Angry Inch, la obra de texto American Buffalo, y proyectos cine y televisión. Ahora, su papel en Maybe Happy Ending, se ha convertido en un puente entre generaciones que empiezan a descubrir el teatro.
“Hoy en día las redes sociales han logrado expandir enormemente la cultura de Broadway; globalmente, 24/7, todo el tiempo. Así que los jóvenes tienen acceso de una manera que los pone muy por delante en comparación con lo que yo tenía. Así que no tengo algún consejo para ellos; solo les diría: ‘disfruten las plataformas que tienen ahora’”, recomienda.
Una obra sobre conexión
En Maybe Happy Ending, Darren interpreta a Oliver, un helpbot que ha pasado años en completo aislamiento hasta que Claire, una vecina, toca a su puerta y transforma por completo su manera de ver el mundo. De forma similar, aunque la tecnología podría parecer un obstáculo para estar presentes y conectar con otros, el actor cree que estar en el teléfono es, en el fondo, una señal de que seguimos buscando cercanía.
“La gran ironía es que estamos pegados a las pantallas porque todos intentamos conectar. Obviamente —esta no es una teoría infalible—, pero cuando los jóvenes miran algo de teatro en sus teléfonos; en YouTube, Spotify, TikTok, es porque quieren ser parte del teatro”, finaliza el actor.
Por Mariana Mijares, Foto: Matthew Murphy and Evan Zimmerman















