Hay algo particularmente emocionante en asistir a las Prácticas Escénicas de la ENAT: la posibilidad de encontrarse con las y los artistas que dentro de unos años estarán ocupando los escenarios profesionales del país. Eso pensé al salir de Noche de Reyes, presentada por el Grupo 3.2 de la generación 2023-2027.

La versión clásica, con adaptación y propuesta escénica de Pilar Boliver, abraza el espíritu festivo de Shakespeare y lo pone al servicio de un elenco que se entrega al juego teatral con entusiasmo y convicción. Los enredos amorosos, las identidades ocultas y los malentendidos encuentran aquí un ritmo ágil que mantiene viva la atención del público.

Entre las actuaciones que más disfruté estuvo la de Fernanda Orozco Real como Viola/Cesareo, quien alterna con Itzalini Cesni, que sostuvo con sensibilidad y carisma el recorrido emocional del personaje. Así como el joven Enrique Heram como Malvolio, que construye un personaje preciso y lleno de matices cómicos que provocó algunas de las reacciones más entusiastas del público. Fiona Romero, en el papel del Bufón, aporta una inteligencia muy perspicaz al personaje y ese humor agudo que atraviesa la obra. En el terreno de la comedia, Julieta Marroquín como Sir Toby y Ana Singer como Sir Andrew constituyen una dupla entrañable y disparatada que consigue arrancar varias de las carcajadas más espontáneas de la tarde.

Mención aparte merece el trabajo del equipo creativo. El vestuario diseñado por Aolani Sagahón sobresale por su creatividad e ingenio, delineando con claridad a cada personaje y reforzando tanto las jerarquías sociales como el carácter festivo de la puesta. A ello se suma la escenografía de Fernando Lory y Dave Rozzguin, quienes crean un espacio versátil al servicio de los múltiples enredos de la historia, mientras que el diseño de iluminación de Ame Suárez contribuye a crear atmósferas precisas y acompaña eficazmente el ritmo de la acción. También resalta la coreografía de Yadira Salvador González y el combate escénico de Gabriel Cruz, elementos que enriquecen el dinamismo del montaje y aportan momentos de gran vitalidad sobre el escenario.

Al final, uno sale de la función con la sensación de haber sido testigo de algo más que una práctica escolar: el encuentro entre una nueva generación de intérpretes y uno de los grandes clásicos del teatro universal.

Noche de Reyes se despide este 20 de junio del Foro Antonio López Mancera, donde ofrecerá sus últimas funciones con entrada libre. Vale la pena llegar temprano y dejarse sorprender por un grupo de estudiantes que, entre versos, enredos y humor, recuerda que el teatro siempre está renovándose, para más información da clic aquí.

Por Itaí Cruz, Fotos: Cartelera de Teatro