En esta quincuagésima tercera entrega te presentamos a Laura Marnezti, diseñadora escénica, artista visual y docente cuya mirada ha ampliado las fronteras del vestuario escénico al pensarlo como una pieza artística en sí misma. Reconocida en plataformas y certámenes internacionales, Laura combina la creación, la investigación y la docencia como un mismo gesto creativo, compartiendo su visión a través de laboratorios, conferencias y procesos colaborativos que reimaginan el lugar del vestuario dentro de las artes escénicas.

1. ¿Quién es Laura Marnezti?
Laura Marnezti es una diseñadora escénica, artista visual y docente cuya investigación se enfoca en integrar valores escultóricos dentro del diseño de vestuario. Además de su trabajo creativo, comparte su visión mediante conferencias y laboratorios titulados El vestuario como pieza artística. También forma parte de la Asociación Civil Vestuario a Escena MX.

2. ¿Cuál es el enfoque principal de su trabajo?
Su eje de investigación consiste en explorar el vestuario desde una perspectiva escultórica, entendiendo cada pieza como una obra artística en sí misma. Este enfoque la ha llevado a desarrollar metodologías que combina en sus talleres, ponencias y procesos creativos.

3. ¿Qué reconocimientos ha obtenido?
Laura es integrante del Sistema Nacional de Creadores de Arte y cuenta con varios premios internacionales: obtuvo el 2º lugar en Diseño de Vestuario Profesional en World Stage Design 2025, el 3º lugar en Vestuario Emergente en 2022, y el Premio a Mejor Escenografía en el FIESAD 2023, celebrado en Marruecos.

4. ¿Dónde ha presentado su trabajo a nivel internacional?
Ha participado en plataformas globales clave para el diseño escénico como la Prague Quadrennial, Critical Costume y World Costume in Action, espacios que destacan su trabajo dentro de la escena internacional del vestuario y la escenografía.

Más allá de las tablas …

Si tu vida fuera una obra de teatro, ¿qué género sería y por qué?
LM: Sería una comedia. Pienso en los enredos que por más complicados que parezcan, siempre
terminan encontrando una salida positiva. Observo que situaciones se resuelven gracias a
coincidencias inesperadas y cuando todo se desordena, el humor vuelve a poner las cosas en su sitio.

¿Qué es lo más inesperado que has hecho para inspirarte en un personaje o una obra?
LM: Una vez fui con una curandera. Hubo un pequeño ritual con ella y jamás imaginé que esa
experiencia, me daría tanta claridad para el personaje de Coatlicue que estaba diseñando en ese momento. Ese ritual fue inesperado y terminó abriéndome el camino creativo, asentando mis emociones y era justo lo que necesitaba para avanzar.

Si pudieras compartir escenario, ¿a quién elegirías?
LM: La verdad, no me imagino a mí misma en escena. Sin embargo, me encantaría ver 50 o incluso 100 vestuarios de “Habitando el ruido y el silencio”, activados por colegas a quienes admiro muchísimo, pienso en sus habilidades corporales y visualizo paisajes entre los vestuarios y los cuerpos en movimiento. Imaginar esas escenas me emociona. A través del vestuario sería mi manera de estar presente.

¿Cuál fue el momento más divertido o vergonzoso que has vivido con tus colegas fuera del escenario?
LM: Es muy divertido cuando escenas de las obras aparecen en nuestro cotidiano por medio de frases o acciones. Son chistes íntimos que solo entendemos quienes estuvimos en el proceso, como decir una línea fuera de contexto o imitar un movimiento en plena calle. Esos momentos me hacen reír y a la vez, me dan cierta nostalgia, porque quizá la obra ya no tendrá funciones; sin embargo, sigue viva en el equipo.

¿Cómo te gustaría ser recordada?
LM: Como alguien que, por medio del vestuario, rinde homenaje a los saberes familiares. Como una artista que encuentra en el vestuario un espacio para generar empatía, expansión y comunidad.

Por Itaí Cruz, Fotos: Cortesía Laura Marnezti

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