Carrie, de Stephen King, es un ícono del terror. En este musical revivirás la historia de un personaje de una de las novelas que se convirtió en una de las mejores de su género, llevada al cine en 1976 para transformarse en un clásico. Y sí, spoiler: aquí también hay mucha sangre.
Carrie es una joven marcada por el bullying y el abuso de una madre fanática religiosa. Tras tantas burlas, cree que el baile de graduación puede ser su oportunidad de escapar… pero lo que parecía un sueño termina en una pesadilla. Una trama de venganza que refleja el mundo adolescente: las apariencias, las burlas y el precio de la locura.
Este musical está interpretado por jóvenes actores en formación, y esa frescura se siente en cada escena. Somos testigos de estos talentos que apenas comienzan a abrirse camino. La edad del elenco nos ayuda a viajar de inmediato a una escuela, con las bromas pesadas, el despertar sexual y las primeras fiestas. Esto sostenido con la interpretación de Samantha Salgado, que sin duda construye esa madre que, si conoces la historia, puedes llegar a odiar.
Carrie, el musical, es una gran opción para reconectar con esa época adolescente y disfrutar del terror clásico con la energía de nuevas generaciones.
















