El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, otorgó la Medalla Bellas Artes 2025 en la disciplina de Teatro al creador escénico Alejandro Jodorowsky Prullansky (Chile, 1929), cuya obra ha marcado de manera decisiva el desarrollo artístico y cultural de México y del mundo.
Figura esencial de la escena internacional, Jodorowsky ha construido una trayectoria prolífica como dramaturgo, director, actor, guionista y escritor. Su legado se reconoce por la libertad creativa, la audacia y la constante experimentación que dan forma a sus creaciones, capaces de atraer y provocar a públicos de distintas generaciones.
Su aportación al teatro se manifiesta en montajes que cuestionan paradigmas estéticos y conceptuales desde la segunda mitad del siglo XX. Durante su residencia en México —de 1960 a 1977— impulsó proyectos experimentales que transformaron los lenguajes escénicos y ampliaron las posibilidades de la dramaturgia contemporánea, convirtiéndose en un referente para nuevas generaciones de artistas.
La presea fue entregada en su residencia en París. Al recibirla, Jodorowsky expresó su sorpresa y gratitud: “Es un gran honor que exista esto, que me agradezcan. Generalmente a los artistas les falta recibir agradecimiento, pero un agradecimiento real, no comercial”.
También compartió recuerdos de su infancia y de sus primeras aproximaciones al conocimiento, evocando el impulso que lo llevó a entender el aprendizaje como una forma de libertad. Subrayó, además, la importancia de valorar la belleza humana y de compartir lo aprendido: “Es necesario dar lo que aprendes para que un milagro se realice, para vivir con alegría”.
Jodorowsky llegó a México en 1959 como parte de la compañía del mimo Marcel Marceau. Su estancia, que se extendió por casi dos décadas, fue decisiva para el desarrollo de una carrera marcada por la singularidad y la transgresión, características que lo convirtieron en una figura clave de la contracultura mexicana.
Al finalizar la ceremonia, expresó un mensaje de profundo cariño hacia el país: “México es un país sagrado. Ahí está verdaderamente el ser humano. Vale la pena no perderse eso. Es una maravilla ser reconocido, y le agradezco al Instituto que representa este don”.
Por Redacción, Foto: Secretaría de Cultura Federal













