Samantha Coronel explora pulsiones profundas en Un cuarto azul. En el escenario el personaje explora su pasado para descubrir de dónde le nacen esas ganas de hacerse daño y matarse. Navega por sus recuerdos, sueños y relaciones con el mundo y con su madre para encontrar la raíz y el origen de una fuerza incontrolable y destructora que habita en ella.
Un cuarto azul es una creación de Abraxas Teatro. Escrita y codirigida por Samantha Coronel, junto a Laura Baneco. Es una experiencia escénica que no busca dar respuesta ante lo que vive el personaje; busca, más bien, establecer un diálogo y acompañamiento entre intérprete y público.
Se trata de un montaje que se siente bien integrado, con un trabajo creativo que, sumada a la actuación, crea un universo oscuro y acogedor que juega con el texto de la obra. El diseño escenográfico de Fernanda García y el diseño de audio y música de Alonso Olguín se sienten como elementos orgánicos en la obra.
Aquí te decimos tres razones para ver Un cuarto azul.
1. Samantha Coronel transita, desde la autoficción, por diversos sentimientos y emociones. La capacidad de moverse entre estados de ánimo sorprende y genera sensaciones en el espectador. Su interpretación es poderosa y llena de verdad.
2. Espacio escenográfico que nos invita a los pensamientos más íntimos del personaje. Diseñado por Fernanda García, con algunos toques creados por la misma Samantha, nos adentramos en un espacio que permite a la actriz hablarnos desde un lugar profundamente honesto.
3. Un unipersonal que interpela, crea empatía y complicidad con la audiencia. Desde la vulnerabilidad, con algunos toques de humor ácido, habla del miedo, la soledad y el horror ante los pensamientos que a veces habitan nuestras mentes. Abarca temas que nos son comunes a todos.
Si disfrutas de los unipersonales que confrontan y establecen un vínculo con el espectador, Un cuarto azul es una opción para ti.
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Por Óscar Ramírez Maldonado.
















