Traición es, junto a La fiesta de cumpleaños y El cuidador, una de las más destacadas y más famosas obras del autor británico Harold Pinter. Escrita en 1978, Traición presentó una estructura innovadora y aborda la lealtad, las relaciones personales y, en cierta manera, la memoria.
El autor nos narra la historia de un triángulo amoroso: Emma está casada con Robert, pero mantiene una relación extramarital con Jerry, el mejor amigo de su esposo. Lo novedoso no es la anécdota, sino la manera en la que se nos narra.
Al acercarse a esta historia, como público, uno se topa con un texto donde lo que no se dice y la ambigüedad de los personajes juegan un papel dentro de la narrativa. La sensación de que los silencios son tan o más importantes que las palabras crea el sentimiento de que estamos ante algo a punto de estallar; ante nosotros, el autor coloca un campo minado por el que transitamos para encontrar el origen de esta historia.
Bajo la dirección de Diego Álvarez Robledo se presenta un nuevo montaje de este, ya clásico, texto de Pinter. Tamara Vallarta, Hamlet Ramírez y Fernando Villa dan vida a los integrantes de este triángulo. Aquí te decimos tres razones por las cuales ver Traición.
1. Un texto que en su momento fue innovador y hoy sigue siendo atractivo. Para narrar esta historia su autor decidió hacerlo hacia atrás. La historia fluye fragmentada: la primera escena que presenciamos es la última de la historia; desde ahí vamos retrocediendo a través de siete años, hasta llegar al punto de inicio.
2. Temas universales tratados de una manera bastante particular. Desde el límite difuso entre lo serio y lo absurdo, los personajes de Pinter buscan a toda costa no enfrentarse a la verdad. Entre emociones veladas, motivaciones ocultas y ambigüedad, Emma, Jerry y Robert nos llevan por una historia sobre la traición. El texto de Pinter encierra una crítica velada a quienes se creen lejanos a las bajas pasiones, con personajes que se mueven entre el conformismo, el cinismo, la retórica y la frialdad. Sin juicios morales, el autor nos hace reflexionar sobre la naturaleza de la traición y de las relaciones humanas.
3. Una obra pensada para la interpretación actoral. Tamara Vallarta, Hamlet Ramírez y Fernando Villa están —prácticamente— solos en el escenario. El peso y el foco de la historia están sobre los personajes, sobre sus palabras, pero sobre todo sobre lo que no dicen y lo que dejan de hacer. Esos espacios en blanco que deja el autor plantean un reto a la actriz y los actores en escena: llenarlos de significado para narrar esta historia.
Si disfrutas de los textos clásicos del teatro contemporáneo, Traición es definitivamente para ti. Se trata además de un montaje íntimo en el cual los intérpretes llevan todo el peso de la historia y que profundiza en la complejidad de las relaciones personales.
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Por Óscar Ramírez Maldonado.














