Describir con palabras un espectáculo como Slava’s Snow Show es una difícil tarea. Se trata de uno de esos espectáculos que escapan a una definición precisa; como espectadores, nos hace transitar entre la risa y la nostalgia (que, a fin de cuentas, son sentimientos que comparten ciertas características). Más que ideas, nos transmite sentimientos, emociones y sensaciones.

Como en un sueño, Slava Polunin (Vyacheslav Ivanovich Polunin) y su tropa de clowns van construyendo una narración que se parece a un viaje por la memoria. En apariencia viñetas aisladas, estos bloques van hablando a cada espectador y cobran un sentido personal: terminan por narrarnos una historia particular a cada uno.

Nos encontramos ante un universo lúdico y onírico que, en el mundo que vivimos, resulta un auténtico oasis que nos pone en contacto con la inocencia que muchas veces, como adultos, olvidamos. La ensoñación y la magia que nos transmiten los personajes sobre el escenario nos animan a disfrutar de lo sencillo y sentirnos como niños nuevamente.

Aquí te damos tres razones por las cuales no te debes perder Slava’s Snow Show.

1. Un terreno en el que niños y adultos abrazamos el asombro, la nostalgia, la felicidad y el juego. El vínculo que genera este grupo de artistas con el público y la honestidad de la propuesta resultan simplemente fuera de lo común. Desde la evocación de la memoria y desde el asombro ante lo inmediato y lo esencial, este espectáculo crea una experiencia colectiva muy particular.

2. Una experiencia teatral impactante. La acción inicia y se concentra en el escenario; como en una reacción en cadena, se va multiplicando. Conforme avanza el espectáculo, como una supernova, el estallido de estímulos se extiende por todos los rincones del teatro y nos sumerge en un evento brillante y poderoso.

3. Un universo visual y sonoro inmersivo y cautivador. La expresión corporal, la música, el escenario cubierto de nieve —que de pronto puede ser el mar de sueños que navegamos por las noches o el recuerdo de una estación de trenes—, estrellas brillantes y la luna , las luces y el juego como lenguaje común, apelan a la alegría de la infancia y terminan por sumergirnos en ella.

Para el creador de este espectáculo, “el clown es una perspectiva del mundo, una capacidad de ver las cosas de una manera diferente a la que la gente suele ver”. Estamos precisamente ante eso, ante el mundo visto desde otra perspectiva, la cual grandes y pequeños podemos disfrutar. Slava’s Snow Show, estoy casi seguro, se quedará a vivir en un lugar del corazón y de la mente de quienes se aventuren a vivirlo.

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Por Óscar Ramírez Maldonado.