El escritor uruguayo Eduardo Galeano publicó –como parte de El libro de los abrazos– “Los nadies”. Es un pequeño texto que uno siente que inicia como un cuento pero termina como un amargo poema. En él, el autor habla de quienes han quedado al margen de eso que llaman –rimbombantemente– el progreso. De quienes son olvidados por el capitalismo y oprimidos por el sistema.

Esto tiene mucho que ver con la obra Piedras en sus bolsillos, de Marie Jones. Al grado que en la versión que actualmente se presenta, bajo la dirección de Fernando Bonilla y la traducción y adaptación de Juan Carlos Medellín, se incluye una versión hecha canción de este texto.

Esta comedia nos habla de un apartado pueblo mexicano al cual llega una superproducción de Netflix para filmar una película sobre la Revolución Mexicana, con grandes estrellas incluidas como Ester Expósito y Alfonso Herrera. En lugar de la promesa de fama, desarrollo y trabajo para el pueblo, sus habitantes se terminan convirtiendo en extras de su propia vida. Son testigos de cómo el pretendido progreso muchas veces desplaza y desgasta a las comunidades. Es una crítica a la globalización cultural y económica salvaje.

En el 2003, en México la obra se presentó con traducción, adaptación y dirección de Sabina Berman. En aquel entonces, con las actuaciones de Bruno, Demián y Odiseo Bichir – quienes alternaban funciones –, la obra fue titulada eXtras.

Jorge y Charlie, los protagonistas de esta historia, son testigos de la superficialidad de la industria del cine, que no es más que un reflejo de un sistema injusto y depredador.

Aquí te damos tres razones para ver Piedras en sus bolsillos.

1. Dos actores, quince personajes. Alex Gesso y Juan Carlos Medellín dan vida a todos los personajes de este montaje –incluida Ester Expósito y la imagen de la Virgen de Guadalupe–. El elenco canta, baila, actúa e incluso manipula títeres para narrar esta historia con un tono de comedia muy mordaz.

2. Una crítica divertida y poderosa a un sistema que desplaza e invisibiliza a las personas. Más allá de la sátira a la industria cinematográfica, la obra expone un sistema voraz que utiliza a las personas y privilegia el capital por encima de las comunidades.

3. Esta adaptación hace que la historia original parezca haber sido escrita pensando en México. El trabajo de Juan Carlos Medellín en la traducción y adaptación, junto con la dirección de Fernando Bonilla, consigue que el texto irlandés se sienta profundamente mexicano.

Si lo tuyo son las comedias con un tono ácido que –además de hacer reír– tienen un contenido crítico y social, Piedras en los bolsillos es para ti. Es un montaje en el que podrás ver a dos actores encarnar a diversos personajes que te harán reír y, al final, te dejarán temas para la reflexión.

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Por Óscar Ramírez Maldonado.