La obra de Óscar Wilde dejó una huella profunda que sobrevive a lo largo de los años. Su trabajo se mezcla con el personaje que él construyó para sí mismo. Con el paso del tiempo, se han vuelto inseparables. El irlandés fue uno de esos autores que incursionaron en novela, cuento, ensayo, poesía y, por supuesto, teatro.
Famoso también por sus aforismos, Wilde se adelantó a su época al romper moldes y ser un defensor de la diversidad y un férreo crítico de los prejuicios sociales. Fue además un impulsor del arte libre, sin ataduras utilitarias ni morales.
Óscar Wilde incide todavía en nuestro teatro en distintas formas. Cada cierto tiempo vuelve a hacerse presente en los escenarios de nuestro país. Desde la reciente versión de Salomé, escrita por Wilde y adaptada por María Inés Pintado y Tava Pope, quien también dirigió este montaje encabezado por Lucía Uribe, hasta Actos indecentes: los tres juicios de Oscar Wilde de Moisés Kaufman, dirigida en 1999 por Francisco Franco, solo por mencionar dos ejemplos.
En esta línea, y emparentada con esta última que narra el juicio, condena y declive del dramaturgo, se encuentra Lady Óscar Salomé, que explora a este personaje que en plena época victoriana desafió las normas. La autora e intérprete, Yuriria Fanjul, aborda a través de lo femenino la figura del autor. Wilde en su época fue juzgado bajo acusaciones relacionadas con su sexualidad; sin embargo, en estas acusaciones lo que subyacía era un ataque hacia el dramaturgo por su homosexualidad y por cuestionar el orden moral, social y estético de la época victoriana.
Aquí te compartimos tres razones para ver Lady Óscar Salomé.
1. Un ser complejo que siempre tiene facetas diferentes que mostrar. La autora crea un juego en el que coloca a tres personajes en escena: Óscar Wilde, quien desafió la sexualidad de su época; Lady Speranza Wilde, madre e inspiración del autor; y la princesa Salomé, en cuya historia se inspiró Wilde para crear una obra de teatro.
2. Espacio escénico, iluminación y vestuario visualmente atractivos que trabaja en función de la actriz. El equipo creativo construye un espacio en el que Yuriria Fanjul puede realizar transiciones entre tiempos y lugares distintos para articular la narración.
3. Unipersonal que toma como punto de partida al famoso autor para hablar de nuestro lado femenino. Wilde asumió, jugó, disfrutó –e incluso utilizó para escandalizar– su lado femenino. La obra nos habla no solo del autor, sino que se refiere a la dualidad femenino-masculino y la forma en que se busca encasillar las identidades: es una invitación a mirar de frente y abrazar esa parte femenina que es parte de nuestra esencia.
Así que ya lo sabes, si quieres conocer más sobre el famoso escritor, Lady Óscar Salomé es una obra que debes ver. En ella podrás disfrutar además, de la sólida interpretación que, bajo la dirección de Arturo Fuentes, realiza Yuriria Fanjul sobre el escenario.
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Por Óscar Ramírez Maldonado.














