Muchos musicales tienen una historia muy particular. Tenemos casos como Cabaret, que surge de un libro; Sweeney Todd: El Barbero Asesino de la Calle Fleet, que nace como una leyenda urbana del Londres de la época victoriana; o La tiendita de los horrores, que proviene de una película de serie B. Sin embargo, un caso muy particular es Jesucristo Súper Estrella, pues es —probablemente— la única obra de teatro musical que se ha convertido en un clásico que nace de un disco conceptual.
Actualmente, está en temporada en el Centro Cultural Teatro 1 un montaje de la obra con un gran elenco encabezado por Benny Ibarra, Erik Rubín, Ximena Sariñana y María León. Además, en el escenario podemos ver a Alex Lora, Leonardo de Lozanne, Kalimba y Yahir.
Con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice, esta obra profundiza en la psicología de Jesús. En esta visión, Judas Iscariote es un personaje fundamental. Entre él y Jesús se da un rompimiento entre sus posturas, un enfrentamiento que no se retrata en las escrituras. Desde su estreno, este musical se ha montado en más de 40 países en el mundo y se ha vuelto todo un referente cultural.
Aquí te contamos 3 razones por las cuales ver Jesucristo Súper Estrella.
- Un clásico en su género. Este montaje es todo un referente del teatro musical y de la ópera rock. Muchos fanáticos de los musicales confiesan que se acercaron al género a través de esta obra, ya sea por el soundtrack, algún montaje o la adaptación cinematográfica. En él podemos encontrar personajes icónicos, que en cada montaje tienen el sello personal de quienes los interpretan.
- La historia que se nos narra. Algunos han llamado a la historia de Jesucristo “la historia más grande jamás contada”. En cierto sentido, es verdad; el mensaje de paz y amor por el prójimo que encierra esta historia es un mensaje universal y que hoy es más vigente que nunca. Nos recuerda, además de la importancia de la empatía hacia los demás, que lo espiritual siempre debe estar por encima de lo material.
- Un elenco estelar y una producción impresionante. El formato de este musical permite el lucimiento de cada uno de los personajes. En escena vemos también a un numeroso y talentoso ensamble. Si bien la capacidad de los intérpretes es lo más importante en este espectáculo, las proyecciones y el mapping sorprenden y logran dar a este musical un ambiente cercano al de un concierto.
Un poco de historia
Como ya mencionamos, este musical tiene una historia particular. Aquí te platicamos un poco sobre su nacimiento. En 1970, época en que el género de ópera rock y los álbumes conceptuales estaban en auge, se lanzó el álbum conceptual Jesus Christ Superstar, con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice.
Tommy (1969), de The Who, se considera la primera ópera rock; sin embargo, fue el grupo The Pretty Things quien inauguró el género con S.F. Sorrow (1968). Si bien no fue The Who quien inventó este tipo de composiciones, sí fueron quienes lo popularizaron. En esencia, una ópera rock integra varios temas que mantienen una unidad temática, armónica o melódica, contando una historia en un LP completo.
En este género encontramos trabajos icónicos del rock como: The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, de David Bowie; The Wall y The Final Cut, de Pink Floyd; The Lamb Lies Down on Broadway, de Genesis; y Bat Out of Hell, de Meat Loaf.
Jesucristo Súper Estrella llegó en dos ocasiones al primer lugar del Billboard. En julio de 1971 se realizó el primer concierto oficial del disco, reuniendo a más de 13 mil 600 personas. Antes de tener una versión oficial, se realizaron varias producciones no autorizadas de esta composición. De hecho, se convirtió también en un referente en el tema de derechos de autor, pues sus creadores tuvieron que entablar varias acciones legales para proteger la obra.
Para octubre de ese año, se decidió realizar una premier mundial del álbum en el Teatro Mark Hellinger, en Broadway. Se realizó una adaptación escénica por parte de Tom O’Horgan, quien reemplazó a Frank Corsaro debido a un accidente automovilístico que este último sufrió. O’Horgan era conocido por su montaje de Hair. A partir de entonces, podríamos decir que el resto es historia. Desde entonces, la obra ha llegado prácticamente a todos los rincones del mundo.
Dos años después, Jesucristo Súper Estrella dio el salto al cine. Bajo la dirección de Norman Jewison, fue la octava cinta más taquillera del año 1973. Este trabajo generó críticas en algunos sectores religiosos. Rodada en Israel y otras locaciones del Medio Oriente, fue protagonizada por Ted Neeley como Jesús, Carl Anderson como Judas e Yvonne Elliman como María Magdalena.
Aprovecha y vive esta experiencia antes de que termine el montaje que, bajo la producción de Alejandro Gou, se presenta en México. Para más información, horarios y descuentos, haz clic aquí.
Por Óscar Ramírez Maldonado y Alejandra Vera, Foto: Luis Reyes.
















