Después de conquistar Puebla, los entrañables personajes de Charles M. Schulz llegan a la Ciudad de México para recordarnos que crecer nunca fue fácil… ¡pero puede ser muy divertido! El universo de Peanuts —ese donde un perro sueña con ser piloto, una niña monta su consulta psicológica y un niño se pregunta si es lo suficientemente bueno— da un salto al teatro musical con una puesta en escena llena de encanto, humor y melancolía.
Creado por Schulz en los años cincuenta, Peanuts se convirtió en una de las tiras cómicas más queridas del mundo por su inteligencia emocional y su mirada honesta sobre la vida cotidiana. Décadas después, su espíritu cobró vida en el musical You’re a Good Man, Charlie Brown, que debutó en Broadway en 1967.
Hoy, Eres bueno, Charlie Brown regresa renovado, con música en vivo y una producción mexicana que le inyecta color, ritmo y mucho corazón, aquí te damos 3 razones para no perdértela:
1. Un elenco que se roba tu corazón. Charlie Brown, Snoopy, Lucy, Linus, Sally y Schroeder saltan del papel al escenario con un reparto lleno de frescura y talento: Esván Lemus, Alain Peñaloza, Regina Lozano, Lucía Huacuja, Bobby Mendoza y Oscar Hernández, bajo la dirección de Rubén Córdova. Cada uno logra darle vida a los personajes de Schulz con humor, ternura y mucha energía. No es solo teatro musical: es sentir que estás conviviendo con tus viejos amigos.
2. Una historia que nunca pasa de moda. La obra es un mosaico de viñetas que retratan las pequeñas grandes batallas de la infancia: la inseguridad, la amistad, la risa fácil y hasta las dudas existenciales de Snoopy en el techo de su casita. No hay un “final feliz” convencional, pero sí un recordatorio poderoso: crecer nunca es sencillo, y en esas dificultades también se esconde la belleza de la vida.
3. Un universo creativo lleno de magia. La producción logra lo que parecía imposible: hacer que un cómic cobre vida. La escenografía y la iluminación de Félix Arroyo, y el video mapping de Gerardo Aguirre son un festín visual que juega con colores brillantes y atmósferas encantadoras. Por su parte, el vestuario de Giselle Sandiel y la peluquería de Jair Campos completan la ilusión, mientras la música en vivo añade esa chispa irresistible que te lleva directo a los años dorados de Vince Guaraldi.
Si buscas un plan entrañable para compartir en familia, Eres bueno, Charlie Brown es la opción perfecta: risas, nostalgia y buena música en una misma función. No dejes pasar la oportunidad de ver a estos personajes cobrar vida en escena —solo quedan tres funciones, y valen cada minuto de ternura y alegría, consulta más información aquí.
Por Itaí Cruz, Fotos: Cortesía Producción



















Me encantó la puesta en escena!
Melancólica, divertida y con buenas reflexiones.
Muy recomendable.para niños