Las raíces sostienen y alimentan a las plantas, a los seres humanos también. Se hunden en la tierra, son un medio vital pero también se ocultan de la mirada en la oscuridad. El huipil que oculta es una profunda reflexión sobre estas raíces y las tradiciones que construyen identidad. Abrazarlas a veces es un acto de resistencia y dignidad, en otras, al hacerlo se abraza también el silencio y estructuras de opresión.
La autora, directora e intérprete de este unipersonal, Claudia Santiago, aborda el tema de la memoria y la pertenencia, así como las contradicciones en las que entra la tradición y el “progreso” en sociedades que han sufrido de procesos colonizatorios, como en este caso la zapoteca.
Sabina, después de muchos años de vivir en un entorno urbano, regresa al lugar donde creció: Ixtaltepec, Oaxaca. Su tierra originaria, atravesada por el progreso –encarnado por enormes generadores eólicos que irrumpen en el paisaje– y golpeada por el terremoto del 7 de septiembre de 2017, ya no es aquella que Sabina conoció, pero mantiene vivas formas de ser y tradiciones.
Aquí te damos 3 razones para ver El huipil que oculta.
1. Tres mujeres zapotecas, cada una con su propia historia, que revelan las contradicciones entre progreso y tradición. Sabina –la nieta–, Cecilia –la abuela– y Palmira –la amiga de la infancia–, todas encarnadas por Claudia Santiago, nos hablan de la posibilidad de replantear algunas tradiciones y cómo el progreso ha fracturado un territorio que desde la visión externa es muchas veces romantizado.
2. Narrativa que se apoya y expande con el uso de multimedia y mapping. El uso de estos recursos recrea por momentos el entorno real del Istmo de Tehuantepec, y en otros crea un universo estético poderoso, evocador y onírico.
3. Preguntas complejas que necesitan respuesta: ¿cómo construir espacios amables, amplios e incluyentes en las comunidades? ¿Cómo se pueden cuestionar algunas tradiciones, identidades y formas de entender el progreso sin perder el ser y la memoria colectiva?
Este unipersonal es para ti si te gustan las propuestas que hablan de la realidad de nuestro país y sus pueblos originarios. Es una reflexión muy pertinente de la manera en que las raíces ancestrales atraviesan nuestras formas de estar en el mundo. Nos invita a plantearnos la importancia de ver desde varias perspectivas el tema, sin romantizar, pero también sin perder de vista la riqueza de muchos de estos saberes y la necesidad de replantearnos algunos otros usos aceptados por la tradición.
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Por Óscar Ramírez Maldonado, Foto: Cartelera de Teatro.
















