Twitter: @MiguelConde75

¿Qué historia queremos contar? ¿Para qué o para quiénes estamos haciendo teatro? ¿Es porque está de moda, porque tengo una beca o una lanita que me sobra, porque no se hacer otra cosa, porque quiero hacer negocio o simplemente porque quiero limpiar mi nombre después de hacer una telenovela? ¿Qué estamos haciendo con los nuevos estímulos fiscales que buscan apoyar y fomentar el teatro? ¿Estamos generando un nuevo público? ¿Estamos cuidando el que ya tenemos? O como buenos mexicanos, estamos “administrando la abundancia” que generosamente nos brinda el apoyo de “papá gobierno”. ¿La gente está realmente pagando por ver teatro o estamos llenando las salas de cortesías? ¿Han mejorado nuestros sueldos o solo se están beneficiando unos cuantos? Recientemente fui a ver varias puestas en escena y platicando con una amiga, actriz y productora, nos surgieron estas y otras preguntas. Sobra decir que la conversación se puso intensa y que las obras que la provocaron no fueron particularmente de nuestro agrado. No tengo las respuestas a todas las preguntas pero una cosa me queda clara, cuando un proyecto teatral no surge de una profunda necesidad y deseo de contar algo o compartir alguna experiencia se nota y entonces la obra carece de sentido. El teatro debe tener garra, corazón. Y todos los miembros del equipo deben compartir el objetivo para que el barco llegue a su destino; nosotros, los espectadores.

Hablando de proyectos con mucho corazón, les quiero recomendar 2 obras que no se pueden perder durante el mes de Junio. La primera es Perhaps, Perhaps… Quizás, una obra de clown en la que Greta su protagonista busca al hombre ideal. Greta busca el amor, el matrimonio, la pareja perfecta, sin embargo termina encontrando su propia soledad. Va de la ilusión al desencanto. Un espléndido trabajo sin diálogos, honesto, lleno de humor y conmovedor de principio a fin a cargo de Gabriela Muñoz. Se presenta los miércoles a las 21.30 horas y los domingos a las 18.00 horas en el Cine Tonalá (Tonalá 261 Col. Roma Sur), donde por cierto también se come delicioso. La segunda es Tribus, una de mis favoritas del 2013 que reestrenó recientemente en Cracovia 32 Col. San Ángel. Se presenta los sábados a las 20.30 horas y los domingos a las 18.30 horas. Tribus fue escrita por Nina Raine y dirigida por Diego del Río. La historia se centra en el drama cotidiano pero complejo de una familia disfuncional y el particular mundo de uno de sus miembros que es sordomudo. Ambas obras son entrañables y sí, nos tocan el alma.

El cine y el teatro son como hermanos, comparten historias, directores, productores, actores y creativos. Una de esas historias compartidas es Tom en la Granja (Tom à la Ferme) del canadiense Michel Marc Bouchard que después de una exitosa temporada en el Teatro Santa Catarina la podremos disfrutar próximamente en el Foro Lucerna y cuya adaptación a cine pudimos ver en la pasada Muestra Internacional de la Cineteca Nacional. La película me pareció un poco fallida y la historia no se logra contar con la contundencia del montaje.

En México la dirigió Boris Schoemann y narra la historia de Tom, quien después de la muerte de su pareja Guillaume, viaja a su pueblo natal para asistir al funeral. Un pasado desconocido y una serie de mentiras se enredan para mantenernos en suspenso todo el tiempo. Estén pendientes del reestreno en cartelera.

Antes de despedirnos y ya que hablamos de cine, aprovecho para felicitar a todos los ganadores y nominados de la 56 entrega del Ariel. La gran ganadora de la noche fue La Jaula de Oro. Sin duda fue un gran año para el cine mexicano. Por cierto, también podemos disfrutar el trabajo de muchos de los premiados en la escena teatral.

¡Nos vemos en el teatro!

No dejes de recibir en tu correo, Facebook o Twitter toda la información y los estrenos de las obras de teatro de la Ciudad de México.