(Fuera de cartelera)
Drama
Finalizó el 27 de mayo de 2026.
Dramaturgia: Diego Beares
Dirección:
Elenco:
Sinopsis:
La dudosa muerte del reconocido empresario Don Jorge García Iturbe, pone en jaque a Dolores, su viuda, a sus dos hijos Emiliano y María Paz, al joven novio de esta, Santiago Alcalá de la Alameda, un reconocido influencer y a Jesús, jardinero de “El Deseo” , la propiedad donde viven los García Iturbe.
¿Qué hacía Don Jorge en las sierras de Michoacán? Titularon en el Reforma.
Todos esconden un secreto, pero en “El Deseo” no hay puertas ni ventanas y cuando se da rienda suelta a él, irrefrenable, acaba con la muerte.
Horario de El Deseo:
Duración aproximada:
Clasificación:
Boletos:
















Acabo de ver El deseo de Diego Beares, y honestamente salí impactado. Aunque es presentada como un drama con thriller, creo que tiene muchísimos elementos de una tragedia contemporánea.
La obra toma temas como el deseo, el abuso, la violencia familiar, la culpa, el poder y la muerte, para construir una historia profundamente incómoda y humana. Aquí la tragedia no viene de dioses o reyes como en Edipo Rey o Hamlet, sino de una familia acomodada del México actual consumida por secretos, traumas y deseos destructivos.
Me pareció muy interesante cómo la casa funciona casi como un personaje más: un espacio cargado de violencia, erotismo, decadencia y muerte, algo que me recordó a La casa de Bernarda Alba y Un tranvía llamado deseo.
Otro detalle brillante es la presencia de Jorge García Iturbe: aunque nunca aparece en escena, su sombra domina toda la obra, tal como ocurre con Layo en Edipo Rey o Pepe el Romano en La casa de Bernarda Alba.
También me gustó mucho cómo Mateo funciona casi como una reinterpretación moderna del coro griego: observa, testimonia y acompaña al espectador dentro de este caos emocional.
Y algo importante: el humor ácido que aparece por momentos no le quita fuerza a la tragedia; al contrario, la vuelve todavía más incómoda y humana.
Más que una simple historia de suspenso, siento que “El deseo” termina hablando de cómo el trauma, el abuso y el deseo pueden contaminarlo todo y repetirse de generación en generación.
Una obra intensa, incómoda, provocadora y profundamente trágica.