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Los motivos que orillan a una persona a tomar la decisión de emigrar son complejos y diversos, ya sea el hecho de salir en búsqueda de oportunidades que no se encuentran en el país o región de origen, persecuciones políticas e incluso la razón más desesperada de todas, la huida de un sitio por el temor a perder la vida, está más presente que nunca en nuestro contexto mundial actual.

El fenómeno de la migración se ha convertido en una problemática social y política al interior de los gobiernos. Sin embargo, abandonar una ciudad, un país o un continente es producto de un abanico de factores que influyen en las personas para emprender un viaje, posiblemente, sin retorno, no exclusivamente del lugar que se abandona, si no de las costumbres, los lazos afectivos, e incluso la identidad, un proceso histórico que supone un equilibrio social alrededor del globo desde tiempos ancestrales.

Diversas son las producciones artísticas que han retomado el actual y acrecentado fenómeno para brindar distintas visiones de la problemática, dichas manifestaciones han permitido comprender los motivos, las circunstancias e incluso el horror que los viajantes deben enfrentar para llegar y empezar en un contexto ajeno.

Es por esa razón que para la realización de este especial te presentamos tres puestas en escena con diferentes visiones sobre el tema de la migración desde las experiencias de sus protagonistas, Dobrina Cristeva, Rosa María Bianchi, Eduardo Viniegra y Verónica Langer.

Una historia personal se convierte en un mensaje universal

Eduardo Viniegra actor de Green card, relata su experiencia haciendo la obra, quien asegura estamos inmersos en una cultura de la migración sin consciencia para reflexionarla, “la migración es un tema que se debe tocar mucho más en México porque se convierte en una penitencia generacional, con trasfondos económicos, culturales y de identidad”, declaró.

Y agrega: “En nuestro país es difícil lograr hacer las cosas, entre mayor conciencia haces sobre las causas y las consecuencias es más difícil que te expongas. En Green Card se toca el tema de la migración sin moralizar, donde un acierto fundamental de la puesta en escena es que te aleja hacia un contexto en el que aparentemente el espectador se encuentra ajeno. En este caso se trata del desierto con tres personajes completamente diferentes entre sí, y ahí está la clave, al poner en escena a estos tres la historia comienza a cobrar un mayor sentido y de una problemática tan extensa se vuelve un discurso universal e íntimo permitiendo apreciar las tres visiones que ahí convergen”.

Para el actor son tantas las problemáticas sociales que provocan el fenómeno de la migración que sería imposible abordarlas todas en una puesta en escena. Sin embargo, cuando alguien del público se conmueve, para él su trabajo está hecho y menciona: “Nosotros somos ese hijo, ese hombre que se fue y aunque la distancia es desoladora todo el tiempo estamos pensando en los que se nos fueron”.

“Tenemos un trato con la Asociación de Veteranos de Guerra en Tijuana, migrantes deportados que fueron a la guerra en 1991 con la promesa del gobierno de los Estados Unidos de recibir la Green card, latinos indocumentados que aún continúan en diferentes fronteras como la de Tijuana, encontrándose en la nada, esperando una oportunidad que nunca llegó”, concluyó.

El biodrama como una experiencia creativa y de investigación

Verónica Langer protagonista de Detrás de mí la noche obra de teatro dentro del género autoficción, ha tenido la oportunidad de conocer a mayor detalle sus orígenes y conectar con su pasado. Sus padres de origen alemán tuvieron que emigrar a Argentina debido a los estragos de la Primera y Segunda Guerra Mundial, fue en el país latinoamericano donde la actriz vivió parte de su juventud para después volver a emigrar a nuestro país a causa de la represión política y social de un dictadura que comenzaba a gestarse en 1970.

El biodrama cuenta la historia de una mujer en busca de sus orígenes, viene de una familia de inmigrantes y ella misma lo es, hecho que la enfrenta a una serie de cambios drásticos, situaciones de desarraigo y de adaptación. “Cuando estas inmigraciones suceden de acontecimientos tan terribles como las guerras, deja secuelas en las siguientes generaciones, contextos como lo que vemos en Afganistán son muy claros, son situaciones donde la vida de las personas está en peligro se van porque se tienen que ir”, puntualizó la actriz.

Para Verónica el proceso de investigación sobre sus raíces resultó sumamente enriquecedor, donde la imaginación juega un rol fundamental.

“Fue un proceso personal, muy intenso en el cual yo me fui involucrando desde tiempo atrás porque siempre me ha interesado el origen de mi familia, fui haciendo una investigación ayudada por varias personas, pues muchas veces pierdes contacto con los seres que te quedan allá, por ejemplo yo ya no hablo mucho alemán, fue entonces una preparación documental, viaje para recorrer los lugares de procedencia de mis padres y tratar de imaginar su vida ahí”, finalizó la intérprete.

Los recuerdos cambian, las personas también

Las actrices Dobrina Cristeva y Rosa María Bianchi protagonistas del biodrama Work in progress. Retorno Sofía Rosario, buscan hablar de las experiencias, sentimientos y relaciones que se cortaron por la distancia.

Al respecto, Dobrina menciona: “La obra es hablar de este momento, desde lo que nosotras sentimos que se quedó atrás, lo que imaginamos que podríamos retomar, hablar, resolver y compartir, ha sido un viaje agridulce de pronto ver a Rosa interpretar a un ser querido mío y viceversa es una experiencia que yo nunca había hecho en un escenario”.

Para Rosa María Bianchi la puesta en escena representa abrir un abanico de recuerdos y percepciones de personas que fueron parte importante de sus vidas, divididas en fragmentos bajo la sensación de sueños, escenarios donde los lazos cambian también.

“Las personas que dejaste no son las que tú recuerdas y viceversa lo cual provoca la pregunta: ¿quién soy ahora que estoy aquí?, debido a que ya no se trata del fugitivo que huye de la guerra, ni del que huye de su país para buscar trabajo y mejores oportunidades, si no es más bien en lo que te conviertes al llegar a un nuevo lugar”, declaró la actriz.

De acuerdo con Dobrina, el ser mujer sí representa una desventaja al momento de migrar, y expresa: “Mi madre que llegó a trabajar al Comité Olímpico Mexicano con ideas revolucionarías sobre el deporte, esquemas y metodologías muy novedosas, se enfrentó a esta idea de: ¡Cómo una mujer va a venir con sus ideas a decirnos cómo vamos a manejar nuestro deporte!, el inmigrante es rechazado porque uno no quiere tener lo raro, lo diferente, lo que no entiende, lo que no es como uno porque no vaya a ser que te refleje o te diga algo de ti que no quieres saber”.

En este sentido, Rosa María Bianchi agrega: “Yo nunca sentí la discriminación como tal, lo que sí, fue la oportunidad, en ese momento en Argentina la realidad social, económica y política se vuelve muy complicada, vine a México a trabajar, estudiar y hacer lo que yo quería. Por otro lado yo buscaba la libertad, este país me brindó una familia y mi carrera, yo con México estoy profundamente agradecida porque me permitió realizar mis sueños”.

Como es bien sabido, el teatro siempre pone en la mesa diversos temas que nos trastocan como humanidad, en este caso en particular, funciona como un emisor contundente al abordar la migración por medio de historias ficcionadas, biográficas o mezcladas, que buscan generan en el espectador un mayor conocimiento y entendimiento acerca de las causas y las consecuencias de este fenómeno.

Por Ulises Sánchez, Fotos: Cortesía

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