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LA ESPERANZA DE UN BOSQUE BROTANDO DE MI CADÁVER: Una vorágine visual



Fotos. Roberto Sosa

Por Roberto Sosa/ Después de la tragedia, la ilusión de ver un bosque florecer en medio de la desolación. El sábado 26 de abril de 1986, el reactor 4 en la planta nuclear de Chernóbil explotó. Fueron expulsados materiales radioactivos, estimado 500 veces mayor a lo que liberó la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima en 1945. Al momento de la explosión murieron 31 personas debido a la exposición directa con la radiación.

Un estudio realizado en 2005 por la OIEA, la OMS y los gobiernos de Bielorrusia, Rusia y Ucrania, estimó que el número total de víctimas se elevará a 4000, cifra que incluye a 15 niños que murieron por cáncer de tiroides. Todos dentro de una población de 600 000 personas que recibieron las mayores dosis de radiación. La contaminación alcanzó países como Suecia, Finlandia, Austria y Noruega, entre otros. Se cree que la radioactividad se extinguirá hasta pasados 300 000 años.

El desastre alcanzó en las cercanías del reactor un radio de 4 kilómetros cuadrados de pinos, adquirieron un tono marrón dorado y murieron, se le conoció como el “Bosque Rojo”. A partir de este acontecimiento, Servando Anacarsis Ramos escribe La esperanza de un bosque brotando de mi cadáver. El texto lo articula con referencias del libro Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich, Prometeo de Esquilo y Vida de Galileo de Bertolt Brecht.

La puesta en escena inicia con una cena y diez comensales. Se celebra una boda, todos beben y comen, los novios se besan, el sueño se termina. Soldados del ejército rojo de la ex Unión Soviética se hacen presentes, serán trasladados para auxiliar a las víctimas por el desastre en Chernóbil, Bielorrusia. Desde de este momento la función es una vorágine visual y de movimiento escénico.

La obra se divide en dos actos, el primero habla sobre lo sucedido en Chernóbil y las derivaciones que tuvo con la población civil, incluyendo a los niños. La escena se ilustra con los actores caracterizados como niños, juegan “yo soy la radiación…” “Los niños de Chernóbil tenemos leucemia”. A pesar de su enfermedad, su sentido del humor siguió intacto. En esta parte, la obra toca un suceso –para el público de hoy- distante y lejano, en tiempo y lugar.

El segundo acto es una vuelta de tuerca, los asistentes salen de la sala del teatro para instalarse en otra parte del recinto, un espacio donde Prometeo encadenado simboliza su atributo, fue quien robo el fuego a los dioses para entregárselo a los hombres. La metáfora con la catástrofe nuclear la significa con un grupo de personas que lo increpan con el rostro “desfigurado” por las radiaciones.

En este tranco de la puesta en escena, la contaminación se desborda de la ficción para situarse en la realidad. En otra parte del complejo artístico, dos actrices cuestionan la obra, a sus personajes y al director. Martín Acosta –director de escena- se ve a sí mismo desde la perspectiva de dos jóvenes actrices, hace una autocrítica de su profesión y de su vida personal. La obra la mueve por distintos escenarios donde la “radiación” penetra por todos lados.

La contaminación se expande por toda Rusia, Chejóv y su obra cumbre “El jardín de los cerezos”, no escapan. Galileo visto por Brecht, tampoco. Las tres horas y media de función, forman un espectáculo delirante, donde las radiaciones mutan al teatro, a sus creadores y a los asistentes. El bosque que debería brotar como un acto de esperanza por los muertos de la explosión, es un “Bosque Rojo” que amenaza expandirse por todo el planeta…

Elenco: Karen González Basurto, Adela Ibarra, Jorge Ignacio Lombard, Carloren Machuca Ibarra, Fany Márquez, Iztany Nava, Gianni Ríos, Angélica Rojas, Deia Vargas, Rosa Vázquez y Manuel Villegas. Equipo creativo: diseño de escenografía, Carolina De Ávila y Sofía Macedo Vela; diseño de iluminación, Pau Montiel; diseño de vestuario, Mar Moreno.

La obra forma parte de la Temporada Académica de la Escuela Nacional de Arte Teatral 2018. Examen de 3º año de las Licenciaturas en Actuación y Escenografía. Las funciones son en el Foro Antonio López Mancera de la ENAT.

Consulta precios y horarios de la obra, aquí.

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