Por Itai Cruz/ La aparición del cine obligó al teatro a encontrar nuevas formas para contar sus historias, pero gracias al talento y capacidad de las distintas personas involucradas tras bastidores, ha conseguido mostrarnos obras realmente extraordinarias.
Si bien es cierto que no hay manera de que en un teatro se pueda replicar el hundimiento del Titanic, como sucede en el cine, por medio de la tecnología y otros recursos estéticos, podemos ver casos excepcionales sobre los escenarios.
Desde siempre, el teatro musical ha gozado de gran fama, al presentar producciones que denotan un derroche de espectacularidad, es por eso que tomaremos este género de ejemplo para presentarles un listado con las obras más costosas en la historia del teatro.

Con un presupuesto de unos 18,6 millones de euros, la popular trilogía cobró vida de la mano del director y guionista británico Matthew Warchus, quien logró transportar el espíritu del mundo de Tolkien a un espectáculo teatral, sin embargo, después de 13 semanas el musical bajó el telón, sin conseguir el ansiado salto a Broadway.

Sin embargo, le valió un total de 12 nominaciones a los Premios Drama Desk y 8 nominaciones a los Premios Tony, incluyendo Mejor Actor. El musical cerró el 3 de enero de 2010, después de 441 funciones y 37 previas. En ese momento fue uno de los musicales más caros en Broadway.
Wicked. Basada en los libros de Gregory Maguire, nos presenta una reinterpretación de los hechos ocurrido en Oz, pero desde la perspectiva de Elphaba, una bruja verde malvada. Este afamado musical que ya es un ícono en Broadway, tuvo una inversión de 14 mdd, gracias a la música del gran Stephen Schwartz ha logrado conectar con los espectadores y transformar el espacio en el mundo de Oz.
La producción ganó tres Premios Tony y seis Premios Drama Desk, a su vez, el álbum grabado por el reparto original recibió un Premio Grammy. Actualmente ocupa el décimo puesto en la lista de espectáculos de mayor permanencia en cartel en la historia de Broadway.

Su éxito se debe a la genial idea de convertir a los animales en marionetas de madera, con máscara y estampados africanos, lo que la convirtió en todo un suceso teatral que cualquier amante del teatro debe ver una vez en su vida.

Además, de las dificultades financieras, su complejidad técnica fue uno de los grandes quebraderos de cabeza de este espectáculo, ya que los números acrobáticos que los actores tenían que realizar para encarnar al Hombre Araña provocaron estrepitosos accidentes, dando como resultado continuas inspecciones de seguridad por parte de las autoridades neoyorquinas.
No dejes de recibir en tu correo, Facebook o Twitter toda la información y los estrenos de las obras de teatro de la Ciudad de México.

















