Por Gina Fierro/ El pasado domingo 29 de mayo, un grupo de aproximadamente 50 mujeres enmascaradas, pertenecientes a distintos colectivos feministas, irrumpió durante la última función de la puesta en escena Médico a palos en el Teatro Enrique Lizalde. El acto fue para manifestarse en contra del director de teatro Felipe Oliva Alvarado, también actor de la obra, a quien se le acusa de violencia sexual, física y psicológica contra diversas mujeres, alumnas suyas, que van ingresando al medio teatral.

felipe_oliva_teatroLa noticia del presunto abuso por parte del director de la asociación civil Nosotros Hacemos Teatro se hizo pública cuando el grupo inconforme emitió un comunicado dirigido a diferentes instituciones y medios, entre ellos el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Secretaría de Cultura y la Cámara de Diputados. El documento señalaba que “quienes suscribimos esta carta, nos manifestamos en contra de las diferentes formas de violencia sexual, psicológica y física que Felipe Oliva Alvarado, director de teatro y de la Asociación Civil ‘Nosotros Hacemos Teatro’ ha ejercido durante más de 15 años en contra de numerosas mujeres, en su mayoría del gremio teatral. Asimismo, nos solidarizamos con las 10 afectad@s y/o sobrevivientes que se han atrevido a romper el silencio y exigen el acceso a la justicia a través de la denuncia pública”.

felipe olvia_notaEl caso se hizo público con la intervención de los colectivos feministas Red No Están Solas (Rednes) y Las hijas de Violencia y la toma de la sala del recinto teatral. Sin embargo, previo a esta manifestación existía un seguimiento de los casos de nueve mujeres que presuntamente sufrieron abuso sexual por parte de Felipe Oliva, responsable del Teatro Enrique Lizalde y futuro director de la nueva Compañía de Tlalnepantla.

Los nueve casos fueron atendidos años atrás por La Casa Mandarina, una asociación civil dedicada a prevenir y terminar la violencia sexual a través del arte para la transformación social. Bajo la dirección de Mora Fernández, la organización recibió desde el 2003 el primero de los casos de estas mujeres violentadas, los casos fueron aumentando hasta sumar un total de nueve.

Felipe_Oliva_notaEn entrevista vía telefónica para Cartelera de Teatro, Fernández explica cómo llegan a su conocimiento los nueve testimonios de violación. “Este caso en particular me lo mandaron de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Me mandaron a una de las chicas que fue a hablar de la violencia del presunto (Felipe Oliva), ella llegó a nosotros a través de la CNDH, esta chica y varias. Hasta ahora tengo nueve casos que me llegaron sobre el tema (en todos involucrado Felipe Oliva). Todos son temas de abuso sexual, violación, acoso sexual”, afirma.

De acuerdo con los testimonios, Fernández describe que todos coinciden en la forma en la que opera el involucrado. “Hay como un modus operandi donde él toma… son chavas, hasta con cierto perfil físico, que están en teatro, les promete una carrera y así empieza a escalar la violencia poco a poco. Primero hay una manipulación […] por lo que yo he leído en los testimonios que me han mandado, él siempre dice que es sobreviviente de violación y entonces de este lugar va y pide perdón, es como esta dinámica de abuso de poder”, explicó.

felipe olivaFernández, quien ha sido reconocida en diferentes países por su labor en contra de la violencia sexual y a favor de los derechos de las mujeres y niños, afirma que el área de acompañamiento de La Casa Mandarina ha dado seguimiento a cada uno de los caso de las mujeres violentadas. Entre ellos, habrá algunos que emitan una demanda legal, señaló. “El tema de la violencia sexual es una cuestión de poder”, subraya.

Con respecto al incidente del pasado domingo en el Teatro Enrique Lizalde, Mora detalla que fue invitada a la función de Médico a palos, sin tener una previa relación con los colectivos involucrados en la protesta, y que ahí fue espectadora tanto de la obra, la cual califica como “misógina”, como de la denuncia. “Me tomó por sorpresa, pero también entiendo a Rednes y a las organizaciones de los colectivos feministas que hacen esto, porque en un país donde nadie denuncia […] y a lo que te enfrentas siempre es esto: es culpa de la sobreviviente, qué traías puesto, qué estabas haciendo, tú qué hiciste”, puntualizó la activista.

“A veces entiendo, algunos colectivos feministas que sabían de esto, a veces es la desesperación y lo único que te queda es la denuncia social, porque las leyes están súper bien escritas, pero no se implementan”, apuntó.

Asimismo, desmiente -como afirma un comunicado emitido el día de hoy por Nosotros Hacemos Teatro A.C.- que existiera violencia por parte de los colectivos feministas durante su manifestación en la sala del Teatro Enrique Lizalde. “Estuve ahí como espectadora y pude ver también la denuncia de las chicas, yo no vi que hubiera agresión. De hecho a mí me tocó, yo ni sabía qué estaba pasando y empecé a ver cómo a una de las chicas enmascaradas la empezaban a golpear, y ellas estaban pacíficamente”.

enrique lizaldeA partir de lo ocurrido en el foro ubicado en la colonia San Mateo, Coyoacán, Fernández apunta que el tema de las chicas abusadas se ha desviado. “Toda la atención está enfocada en si hubo agresiones, si las mujeres embarazadas… y eso no es el tema, eso no sucedió. Y el tema es que hubo, o por lo menos, yo tengo nueve casos de violencia sexual”, advirtió.

Los medios de comunicación han destacado que se acusa a Felipe Oliva de haber ejercido este abuso desde hace 15 años, principalmente dentro del medio estudiantil teatral. Al preguntarle a la directora de La Casa Mandarina sobre las razones por las que las víctimas decidieron romper el silencio, dijo: “A mí me llegaron estos casos y poco a poco me empezaron a llegar más, y cuando fue el 24A (movimiento social en contra de la violencia de género), muchas chavas con el hashtag miprimeracoso, denunciaron; y probablemente hay muchas más […] esto es porque las chavas tienen mucho valor, entonces llegaron a mí y La Casa Mandarina les cree”.

Y agrega: “Romper el silencio no es tan fácil, ¿por qué?, porque te echas encima (a todos) […] Es una cultura donde no hay conciencia sobre esto, donde no se sabe, entonces es: ‘por qué no dijo antes’, tú lo estás viendo ahora, sales a decirlo y toda la gente te señala, hay mucho estigma. Siempre es porque nosotros como sociedad lo callamos, de hecho la violencia sexual se sigue perpetuando porque la comunidad guarda silencio”, puntualiza Fernández.

Como experta en el tema, Mora afirma que “lo que está pasando ahorita es normal, gente que tarda años en decir, de hecho la mayoría de los sobrevivientes de violencia sexual mueren con el secreto. Éstas fueron unas personas que me mandaron de Derechos Humanos porque La Casa Mandarina tiene acompañamiento, porque muchas veces los mismos abogados no están calificados o no quieren tomar los casos”.

Después de 16 años de tratar el tema de la violencia sexual, con una asociación que actualmente tiene impacto a nivel nacional e internacional, Fernández asegura que las afectadas “tienen todos los síntomas de estrés postraumáticos de haber vivido un trauma”.

“Un poco como asociación civil y como expertas, cuando llegan los casos, los recibimos y pues hay también una evaluación psicológica. En este país y en el mundo, todos piden pruebas y qué pruebas puedes dar de un delito, porque esto es un delito, que ocurre entre dos personas”, apunta.

Entre las jóvenes afectadas se encuentra una alumna menor de edad de la Universidad del Valle de México, Campus San Rafael; y una estudiante de 18 años de la Universidad Londres, Campus Vértiz. De acuerdo con distintas fuentes, el involucrado ya no labora en ninguna de las instituciones.

“Acaba siendo su historia contra la de él, y aquí tienes nueve chavas, mínimo, denunciando y aún siguen siendo cuestionadas”, enfatiza.

La denuncia en contra del director de teatro se ha discutido en redes sociales, en donde se cuestiona la forma en la que lo han denunciado y la veracidad de los testimonios de las jóvenes afectadas, al respecto Mora agrega: “La gente siempre quiere ‘bueno y legalmente qué’, es que legalmente, más allá de que se proceda en este caso, en mi opinión, es un proceso enorme […] la gente se desespera al no tener pruebas, por eso La Casa Mandarina está tratando de cambiar esta percepción y decir nadie inventa esto, nadie se expone a esto, esto es verdad”.

felipe oliva_compaEn respuesta a las acusaciones, el día de hoy Nosotros Somos Teatro A.C. emitió un comunicado donde se señala que fueron emboscados por un grupo de encapuchados que se hacen llamar Las hijas de Violencia. “El grupo de encapuchados tomó las instalaciones del Teatro con armas de uso exclusivo de Las Fuerzas Armadas de México (gas lacrimógeno), punzocortantes, palos, altavoces y carteles apoderándose del escenario. Obligaban a los espectadores a recibir propagandas y carteles con información difamatoria en contra del Director Artístico de la Compañía”.

Por su parte, el involucrado ha declinado entrevistas por razones de “asesoría legal”, así lo señaló vía telefónica Silvia Cervantes, directora de Comunicación de Nosotros Somos Teatro A.C. En el mismo comunicado, se dijo: “Asimismo, los empleados de la Compañía hemos sido acosados, difamados y amenazados por diferentes grupos “activistas”, impidiéndonos seguir con nuestras actividades laborales habituales. Por tal motivo, no daremos ningún tipo de entrevista como garantía para salvaguardar la seguridad de las personas que pertenecen a Nosotros Hacemos Teatro, A.C. y del Maestro Felipe Oliva Alvarado”.

Al momento de la publicación de esta nota, las integrantes de los colectivos feministas no habían respondido a la solicitud de este medio para otorgar entrevistas sobre este tema.

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