
La complicidad en escena entre Moreno y Viko Hernández (ejecutante y diseñador de movimiento) permite que la experiencia visual del espectador sea placentera. El trabajo corporal es limpio, cada uno demuestra la técnica que posee.
El diseño de iluminación por parte de Sara Ramos estimula los toques de ciencia ficción que posee el relato, la luz se integra de manera orgánica en ese mundo caótico, de manera sencilla y clara establece espacios, el único momento lumínico sucio es aquel viene después de la coreografía en que “Elisa” está en la “jaula”, dado que violenta la secuencia previa. El diseño sonoro y la música original son de Carlos Gómez Matus, el cual crea un universo sonoro que sostiene las imágenes, la temporalidad, la línea emotiva.
Animales 2081 es la suma de voluntades de un equipo, cada uno de ellos, desde su campo, aportan a la propuesta y logran que el proyecto respire con potencia. Es una muy buena opción para presenciar un teatro alimentado desde la danza, un teatro que no descuida los elementos que permiten imaginar la propuesta como un híbrido, un “acoplamiento programado” y exitoso.
Animales 2081 se presenta en el Teatro Benito Juárez, ubicado en Villalongín 15, Col. Cuauhtémoc, hasta el 4 de mayo, consulta precios y horarios de la obra aquí.
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